"Me gusta incluir historias que se salgan un poco de la norma"
"La guardiana de todos los secretos es la tercera entrega de una serie de novelas históricas que se inició con Hasta que te vuelva a ver (2021) y Para siempre en un instante (2022) Los protagonistas de esta saga son los hermanos Navarro Soler y le tocaba el turno a Francisco, la oveja negra de la familia. Quería darle un marco internacional a la novela, al igual que lo hice con las dos anteriores, y por esa razón, parte de la trama transcurre en Italia, más precisamente en la provincia de Nápoles. Se conjugaron entonces mi deseo de contar una historia de alto contenido dramático con el amor que siempre sentí por la península itálica", dice Andrea Milano.
—¿Por qué el título?
—Mientras escribía la novela, tenía en claro que quería en el título la palabra “secretos”, porque es una historia impregnada de misterios. Hay secretos que se guardan por miedo; otros que se mantienen ocultos para proteger a un ser amado; secretos inconfesables, e incluso, algunos que permanecen enterrados durante años y al salir a la luz revelan verdades inesperadas. La guardiana de todos los secretos no era el título original; sin embargo, tras varias idas y vueltas con Fernanda, mi editora, fue el elegido. Y creo que no pudimos encontrar uno mejor.

—¿Cómo definirías a los personajes?
—Francisco Navarro Soler y Eleonora Ferrara, los protagonistas de esta novela, cargan con un pasado turbulento. Lo que ambos han sufrido los convierte en seres vulnerables, pero también encuentran la fortaleza necesaria, luchando por lo que quieren. En Buenos Aires, Francisco busca descubrir la verdad sobre la tragedia que marcó a su familia. Al otro lado del océano, en Sorrento, Eleonora vive en el infierno. Está atrapada en una pesadilla y solo piensa en escapar. Cuando por fin el destino de Francisco y Eleonora se cruzan, todos los secretos comienzan a salir a la luz.
—¿Por qué elegiste que estuviera preso?
—Como ya comenté, La guardiana de todos los secretos forma parte de una saga histórica. En Hasta que te vuelva a ver, donde presenté a todos los personajes, Francisco termina sus días en la prisión. No develemos la razón para evitar spoilers. Cuando estaba delineando la trama de la novela que lo tenía como protagonista, debía ceñirme a la historia que ya había contado y por esa razón, durante varios capítulos, las escenas de Francisco transcurren dentro de los muros de la Penitenciaría Nacional (hoy Parque Las Heras)
—¿Es un policial?
—Principalmente, La guardiana de todos los secretos es una novela coral. En sus páginas se conjugan el drama, la intriga y la pasión. Hay un marco histórico y eso me permite trasladar a la ficción algunos hechos verídicos. Una de las tramas centrales de la novela trata sobre la mafia italiana. Por supuesto, la parte que transcurre en Nápoles tiene una gran impronta policial a través del accionar violento de la Camorra. Hay crímenes y algún que otro misterio a resolver.
—¿Siempre está el amor?
—Siempre; claro que sí. Aunque los personajes atraviesan momentos muy difíciles durante buena parte de la novela, terminan encontrando un final feliz. En "La guardiana de todos los secretos" está muy presente el amor fraternal o aquel que nace entre las sombras porque no se le permite expresarse en libertad. Me gusta incluir en mis obras, historias que se salgan un poco de la norma. Transgredir o ir más allá de lo que se espera de una novela del género y sorprender al lector.
—¿Un amor puede tener sentencia de muerte?
—Particularmente en esta historia, sí. Cuando un pasado cargado de violencia te persigue, es difícil ser feliz y Eleonora, la protagonista de "La guardiana de todos los secretos", lo sabe muy bien. Hay una sombra acechándola que pone en peligro su vida y la de aquellos que la rodean.

—¿Por qué el periodo 1950-1954?
—En primer lugar, porque debía respetar una línea de tiempo que viene desde las dos historias anteriores. Además, me interesaba enmarcar parte de la trama durante el período de la posguerra en Italia. Fue una época de mucha miseria, en donde las redes de la mafia actuaban a sus anchas, aprovechándose de la necesidad de la gente. La Camorra, amparada por la ley, sostenía su poder gracias al contrabando y a un sinfín de actividades ilícitas que tuvieron su auge en los años 50. Por otro lado, me resultaba interesante ilustrar con hechos ficticios y reales cómo se vivía en Buenos Aires durante aquella década.
—¿Qué te gustaría que los lectores encuentren en esta novela?
—Si son lectores de la saga de los Navarro Soler, me gustaría que disfruten del reencuentro con un personaje tan controversial como Francisco. Sé que muchos lo quieren, pero otros lo siguen viendo como la oveja negra de la familia. Quiero que sepan que escribí esta novela para redimir a Fran con el amor de un personaje tan valiente como Eleonora. Me gustaría que quienes no han leído todavía la saga, descubran, a través de esta novela, una historia de resiliencia y de cómo la búsqueda de la verdad te puede salvar del infierno.
—¿Te costó dejar a estos personajes?
—Decirles adiós a los personajes nunca es fácil. Cada vez que termino una historia, tengo que atravesar un período de “duelo” antes de empezar a trabajar en la siguiente. Llevo cuatro años conviviendo con la familia Navarro Soler y sé que me va a costar mucho despedirme de ellos cuando me toque poner punto final a la saga. La historia de Francisco iba a ser la última, pero las musas hicieron de las suyas y el año que viene llegará a las librerías la historia de Rosario Navarro Soler, la hermana mayor. No tengo dudas de que su novela cerrará la saga con broche de oro.