Día del Veterinario

El uso del cannabis medicinal en veterinaria: una alternativa natural y menos agresiva para nuestras mascotas

En el marco del Día del Veterinario, Sebastián Blanco, médico veterinario graduado de la Universidad Nacional de La Plata en 2017, conversó con Crónica y se refirió a su especialización en el uso medicinal del cannabis en los animales y los desafíos de la profesión.
martes 06 de agosto de 2024
El uso del cannabis medicinal en veterinaria: una alternativa  natural y menos agresiva para nuestras mascotas
El uso del cannabis medicinal en veterinaria: una alternativa natural y menos agresiva para nuestras mascotas

“Desde muy chico me gustaban los animales y siempre me llamó la atención la medicina. Tengo un hermano que es médico, y cuando llegó el momento de decidir qué estudiar, hice un test vocacional que me inclinó hacia la medicina, incluyendo la veterinaria”, contó Blanco.

A pesar de provenir del Colegio Técnico Deán Funes, donde no cursó biología ni materias similares, Sebastián se decidió por la veterinaria. “Incluso había obtenido una beca en Tecpetrol, pero me di cuenta de que lo mío eran los animales, y fue una linda decisión”.

Con el paso del tiempo, Sebastián comenzó a especializarse en el tratamiento con cannabis para animales y humanos, ofreciendo una terapia más natural y menos agresiva. “Empecé a buscar una nueva alternativa de terapia para disminuir el uso o el abuso de pastillas en los animales, que obviamente a veces no es intencionalmente de provocar daño, pero igualmente existe ese abuso”, explicó.

Cabe recordar que el Gobierno Nacional actualizó la reglamentación de la ley 27.669, conocida como el Marco Regulatorio para el Desarrollo de la Industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial. Mediante el Decreto 405/2023, se incluyó el uso veterinario como permitido por la ley, además del uso medicinal humano, nutricional, cosmético, industrial y vinculado a la sanidad y fertilidad vegetal.

“El cannabis se usa para muchas terapias tanto en perros y gatos. Todos los mamíferos tenemos un sistema endocannabinoide y los fitocannabinoides de la planta ayudan a estimular estos receptores del sistema y utilizarlos a favor en el caso medicinal se usa para el estrés, el dolor, el sueño, la alimentación y para controlar vómitos”, explicó Blanco.

Igualmente el veterinario aclaró que “no quiere decir que sea una planta curativa, porque mucha gente confunde eso y piensa que tomar cannabis lo va a curar de una epilepsia, por ejemplo, lo que hace el cannabis es mejorar la calidad de vida, y se utiliza en terapias para complementarlas y en otras para no haber abuso de pastillas”.

Comentó que los casos más comunes que trata son perros mayores con dolor crónico, especialmente en invierno, en casos de artrosis y cáncer, para disminuir la cantidad de analgésicos. “También lo utilizo como terapia complementaria en casos de epilepsia, no en convulsiones porque la convulsión es aislada y la epilepsia es la cronicidad de esto. En algunos casos los tutores, solamente quieren darle cannabis, en otros las puedo complementar en ambos”.

El cannabis medicinal también se utiliza para estimular el apetito, especialmente en gatos y animales estresados. “Algunas personas lo quieren usar como ansiolíticos, pero no sería el caso, porque a veces los tutores se equivocan y piensan que darle cannabis al perro o el gato lo va a volver más tranquilo, cuando el problema es de comportamiento y no de ansiedad”, explicó.

El veterinario señaló que por estas razones es una buena alternativa para ayudar a las mascotas en diferentes procesos. “Se consume en aceites, también me he informado en los cursos que he hecho, que se puede vaporizar en algunos animales, pero es necesario tener otros cuidados en ese caso, pero generalmente se usa más en aceites y también en cremas para la piel funciona bastante bien”.

Finalmente, Blanco señala que “yo no produzco el aceite, lo mando a pedir a una ONG en La Plata. Es un aceite cromatografiado con diferentes quimiotipos: alto en THC, equilibrado y alto en CBD. La cromatografía indica la cantidad de THC y CBD, además de otros cannabinoides y terpenos, lo que potencia los efectos del tratamiento”.

“El desafío más grande que tenemos en veterinaria son los tutores responsables”

Casi al final de la entrevista, Blanco destacó que uno de los mayores desafíos en la veterinaria es la responsabilidad de los tutores y la concientización sobre los costos asociados a tener una mascota.

Blanco señaló que, sin un sistema de salud para mascotas, muchos tratamientos se complican debido al contexto económico actual. “Es algo bastante complejo en nuestra área, ya que los tutores, al no contar con un sistema de salud para las mascotas, a la hora de muchos tratamientos, a los veterinarios se nos complica considerando el contexto económico de hoy en día”.

El veterinario explicó que ser un dueño responsable implica también estar preparado económicamente para afrontar los gastos que conlleva el cuidado de una mascota.

Mencionó que este desafío es donde muchas veces los profesionales son juzgados. “A veces yo le digo a la gente que vocación la tengo, sí, me encantan los animales, pero la realidad es que los animales también son mi trabajo y ni el distribuidor, ni los servicios, ni nadie me va a regalar nada. Es decir, uno puede hacer una atención pero, desde experiencia propia y de otros colegas también charlando este tema, han dejado de hacer algunas prácticas porque no son rentables, por lo que tienen que cobrar y lo que sale, no vale la pena”.

Algunos colegas, según Blanco, ante casos específicos, atienden a los animales sin cobrar o haciendo grandes descuentos, pero esto no siempre es sostenible. “Siempre se trata de ayudar en la medida que se pueda, pero tampoco es la idea salir perdiendo, tengo colegas hasta que han cerrado sus veterinarias porque no les rendía tenerla abierta”.

Además, Blanco subrayó que la situación económica se agrava, llevando a algunos tutores a optar por la eutanasia en lugar de tratar a sus mascotas. “Deciden la eutanasia antes que tratarlos a sus mascotas. Es entendible en algunos casos, pero es lamentable porque a veces hay animales que podrían llegar a tener un tratamiento o buscarle el diagnóstico, pero afrontar eso económicamente, se les complica”, concluyó.