Un argentino pasó ocho meses secuestrado por los talibanes
Benjamín Cincunegui pasó los últimos ocho meses secuestrado por los talibanes, en un pozo de Kabul, Afganistán. Tras un operativo secreto que se realizó con la colaboración de distintas naciones, este argentino de 23 años finalmente pudo ser liberado y había comenzado el tramo final del viaje de retorno al país, travesía que incluyó un paso por Doha, Qatar.
“Estoy bien, de vuelta con gente de mi entorno. Gracias a Dios, ya estoy bien. Inicialmente, iba a viajar solo, pero vino mi padre para acompañarme. Ahora sí, ya estoy retornando para asentarme nuevamente en mi hogar”, contó el joven ayer, cuando estaba realizando la escala en San Pablo, Brasil, a Infobae.
Según relató al mismo medio, antes de entrar al territorio afgano había pasado un tiempo en Tayikistán. “Estuve trabajando siete meses como profesor en una universidad antes de ingresar a Afganistán en enero de 2024, señaló.
Se trató de la Tajik International University of Foreign Languages. Transcurrida esa experiencia, decidió continuar con su recorrido y viajó hacia el país vecino con una visa de estudios, la cual gestionó para evitar conflictos. Sin embargo, la documentación no fue aceptada y, ante la sospecha de los motivos reales por los cuales había realizado la visita, procedieron a detenerlo.
El argentino quedó secuestrado por los talibanes a comienzos de este año, pero el proceso para rescatarlo se inició recién en febrero, cuando se lanzó un alerta amarillo de Interpol para dar con su paradero. La información trascendió porque el padre del chico, Juan de Dios Cincunegui, es un asesor de la Cámara de Diputados.
Luego, con la intervención de diferentes personas de relevancia que actuaron como intermediarias, se procedió a realizar el primer paso para su liberación, que consistió en localizar el lugar exacto en el que se encontraba el joven. Una vez ubicadas las coordenadas, se procedió al segundo y más significativo avance: comprobar que la víctima se encontrara con vida.
La recuperación de Benjamín comenzó a ser un objetivo más real recién hace dos meses, a partir de una reunión entre representantes argentinos y un qatarí que suele negociar con el régimen de los talibanes. En el marco del encuentro, cruzaron información sobre el joven y pautaron las etapas a seguir. Además de nuevas pruebas de vida, también se obtuvo el reconocimiento informal de su captura y “comunicaciones discretas” del argentino con su familia.
Hacia fines de esta última semana, se concretó el objetivo y Benjamín fue liberado. Tras el rescate, lo trasladaron a Doha, donde permaneció hasta este sábado, cuando abordó el vuelo de regreso.