Un menor fue agredido y amenazado en la escuela, y sus padres tuvieron que cambiarlo de institución ante la falta de soluciones

Al salir el chico junto a su madre quien concurrió a retirarlo de la institución educativa, le arrojaron una bujía con la que le rompieron la luneta del auto.
miércoles 12 de junio de 2024
Un menor fue agredido y amenazado en la escuela, y sus padres tuvieron que cambiarlo de institución ante la falta de soluciones
Un menor fue agredido y amenazado en la escuela, y sus padres tuvieron que cambiarlo de institución ante la falta de soluciones

Cristina decidió hacer pública la situación que atravesó su hijo de 14 años en la Escuela Nº 766 “Perito Moreno” cuando semanas atrás una alumna de la misma edad lo agrediera, y al solicitar respuestas a la institución fueron nulas, lo que hizo que terminara cambiando al menor de institución. Según contó, el día de la agresión la agresora amenazó a su hijo con “esperarlo cuando saliera” con otros amigos, pero al salir el chico junto a su madre quien concurrió a retirarlo, le arrojaron una bujía con la que le rompieron la luneta del auto.

En diálogo con Crónica, Cristina explicó que “esto comenzó hace un mes atrás; mi hijo estaba en la escuela y me avisa que tuvo un problema con una compañera que le había puesto el pie en la escalera y era la segunda vez que pasaba; entraron en discusión, él la empujó y ella le golpeó el estómago, entonces terminaron en Preceptoría, donde hicieron una mediación y se hizo un acta compromiso”. Y añadió: “él me aviso que lo vaya a retirar. Me acerco de forma voluntaria sin que desde la escuela me llamen y me informan lo sucedido, redactamos otra acta, pero cuando toca la campana mi hijo en vez de bajar y esperar en el auto que dejé estacionado al lado de la escuela, en calle Mitre, lo hace conmigo e informa que la menor con la que tuvo el problema le había mandado mensajes diciendo que conocidos iban a ir a la escuela y agarrarlo a la salida; la docente no le dijo nada cuando informó tampoco”.

Así, detalló que al salir un grupo de compañeros le avisa que lo estaban esperando para pegarle pero abordaron el auto, junto a otra compañera, y donde estaba la abuela del menor, pero repentinamente le revientan la luneta. “Estaban mi hijo y su compañera, mi mamá que es una adulta mayor, y no sabíamos qué había pasado, Volví a la escuela pero no tuve respuestas; la vicedirectora salió afuera a mirar y los mismos compañeros de mi hijo dijeron quiénes fueron, hacia dónde se fueron y cómo estaban vestidos, pero para ellos el horario de finalización era a las 18 y esto fue 18:10. No dieron soluciones” apuntó.

Además, la mujer concurrió a la comisaría y dijo que “me explicaron que la luneta del auto fue rota con una bujía, por eso no había piedras ni nada y quedó desintegrada. Hice la denuncia contra la menor y al otro día me acerqué a la escuela para pedir una explicación y pasos a seguir para la seguridad de mi hijo, pero no lo pudieron garantizar”.

Asimismo, lamentó que “mi hijo desde ese día no volvió más, ni siquiera hubo llamados desde la escuela para preguntar cómo estaban los integrantes del auto, o saber si iba a volver. Terminé yendo a Supervisión (de Escuelas) y me dijeron que salté protocolos, que no era un tema para exponer, que se arreglaba dentro de la escuela. Terminé pidiendo el pase a otra escuela” dijo. Y añadió: “él no quería cambiarse pero no tenía seguridad porque esta menor seguía concurriendo y cometiendo hechos de violencia; muchos padres se comunicaron conmigo para comentar estas situaciones internas de violencia que están ocurriendo, pero la escuela ampara a los agresores y no a las víctimas. Ni siquiera llamaron para ver cómo estaba él (su hijo). Siempre insistieron en que era una niña (la agresora), que tenía algunos problemas, pero nunca pensaron en mi hijo; pasó diez días sin ir a clases hasta que obtuve el pase”.

Sumado a ello, precisó que se acercó a la Fiscalía la semana pasada para ver como seguía la causa, y le informaron que la Brigada de Investigaciones había pedido las cámaras de la escuela pero no las habían entregado hasta ese momento. “Me explicaron que es una menor, que tiene 14 y es inimputable por eso con Noelia (Alderete, mamá de Gonzalo Güenchur) estamos reuniéndonos e impulsando que si un menor tiene tutor, padre o madre, se hagan responsables de los actos, porque si no, todo queda en la nada” destacó.

Finalmente, aseveró que “lo malo de todo esto es que si mi hijo no se hubiera quedado conmigo en Preceptoría y bajaba solo y se dirigía a mi auto, lo iban a estar esperando afuera, lo iban a agarrar y no sabes lo que podría haber pasado. La chica estaba hace un mes y ya había amenazado a otros alumnos y se había peleado con otra chica. Mi hijo a esta altura del año tuvo que empezar de cero en otra escuela con lo que implica, y ella sigue teniendo el resguardo de la escuela. Me da indignación pensar qué podría haber pasado si con 14 años revientan el auto con una bujía. En todas las escuelas hay bullying, maltrato y todo queda en la escuela. Pedimos por verdaderos corredores seguros, no que firmen y se vayan. Después de lo que pasó con mi hijo, a otro chico lo asaltaron con un cuchillo en el Perito, entonces algo está pasando y queremos que los padres de menores respondan por esto”.