El “Michi” Ferreira: despedida a una figura tradicional de “fogón y mano extendida”

Con algo más de 30 años de permanencia en su actual sede de Viamonte 965, el histórico Nido Gaucho ha perdido a una de las figuras comodorenses “de las de antes”.
domingo 02 de junio de 2024
El “Michi” Ferreira: despedida a una figura tradicional de “fogón y mano extendida”
El “Michi” Ferreira: despedida a una figura tradicional de “fogón y mano extendida”

Con algo más de 30 años de permanencia en su actual sede de Viamonte 965, el histórico Nido Gaucho ha perdido a una de las figuras comodorenses “de las de antes”: de compañerismo, solidaridad, fogón y mano extendida a todo paisano, que comenzó cuando Antonio Oscar Ferreira -conocido popularmente como “Michi”- se hizo cargo de un bar y peña que ya tenía una impronta gaucha en Comodoro Rivadavia.

Es que el Nido Gaucho comenzó a funcionar hace más de medio siglo en la esquina de 12 de Octubre y Alvear, frente al estadio de Huracán, convirtiéndose en un espacio de tertulia permanente de la mano de Máximo Díaz, su primer propietario, con quien el “Michi” inició una estrecha relación hasta que en aquellos años, volvió a sus pagos.

Tiempo después y ya instalado definitivamente en esta ciudad, fue él quien retomó la intención de que el Nido Gaucho volviera a convocar a los parroquianos que ya tenía la peña-bar y a nuevos clientes que se convirtieron en amigos de “un tipo con espíritu paisano que ofrecía un lugar donde encontrarse, donde conversar y donde siempre mantenía el fogón dispuesto para una parrillada o un asado”.

Tradiciones. El clásico cartel en la vereda que comunica el menú del día y, como siempre, la posibilidad para quien desee “prenderse” de una guitarreada a la hora de la peña.

El bar costumbrista volvió a renacer en Comodoro y se instaló como una tradición de encuentros, con la comida de olla y el festejo de diferentes fechas tradicionales a puro bombo y guitarra, abierto a reconocidos artistas o a quienes, por el simple hecho de compartir, entonaban algún ritmo folclórico o algún tango después de una comida o compartiendo algún trago.

Tal cual decía el propio Ferreira, “el bar no solo es bebidas o un vino con soda de sifón de vidrio como marca la tradición, sino que es un lugar de encuentro, de contarse penas o de festejar alegrías y claro que se toma un vinito o una caña, pero también se comparte un mate, se lee el diario o se juega un truco para pasar las horas y compartir el tiempo con amigos”.

Reconocimiento. A fines de 2019 el rincón criollo de calle Viamonte 965, el Bar Nido Gaucho fue declarado de Interés Cultural por la Municipalidad de Comodoro, tal cual lo indica la placa correspondiente colocada en el lugar.

Sin dudas que el fallecimiento de Antonio Oscar Ferreira, “Michi”, dejará un vacío difícil de llenar a pesar del legado “de buena persona” que deja en la historia popular de la ciudad pero, seguramente también, seguirá acompañando el antiguo mobiliario de su segunda casa y aparecerá sonriendo o compartiendo un trago con los parroquianos que seguirán disfrutando del puchero criollo, de una cazuela de gallina, de un guiso carrero, de las tradicionales empanadas o de algún asado entre grandes músicos que seguirán amenizando algún mediodía o alguna noche entre amigos.