Calma después del viento
Después de un anunciado fenómeno meteorológico “habitual” para nuestra región pero que ahora tiene colores de alerta, la costa sur-este del Chubut -donde se ubica Comodoro Rivadavia y Rada Tilly- amaneció con una jornada típica de la época otoñal con temperatura media luego de una mañana fresca, y prácticamente sin viento o con ráfagas leves que nada tienen que ver con lo que sucedió desde los primeros minutos del jueves y hasta las 6 o 7 de la mañana.
En ese período de tiempo se cumplió con el alerta amarillo que adelantó el Servicio Meteorológico Nacional, en el que se pronosticaba una noche de miércoles y madrugada del jueves con vientos fuertes y ráfagas que podían superar los 100 kilómetros por hora, lo que se cumplió en el marco de un frente de baja presión que se soportó prácticamente en toda la provincia.
A pesar de la violencia del viento que se instaló por varias horas sobre la zona, más allá de algunos cortes de energía eléctrica en diferentes barriadas de la ciudad, la intervención del personal de Defensa Civil fue rápida en los casos en que se solicitó auxilio por desprendimientos de techos o ramas quebradas de árboles más antiguos, tanto en zona sur como en zona norte de la ciudad.
Desde Defensa Civil se valoró el alerta del SMN ya que gracias a ello, pudo organizarse una guardia reforzada, la que estuvo pendiente del rquerimiento de los vecinos y pese a las salidas y al esfuerzo, se aseguró que “estábamos preparados para mayore sinconvenientes que, afortunadamente, no se sucedieron pese a la violencia de algunas ráfagas que superaron los 107 kilómetros por hora”.
Sin que se sucedieran situaciones graves, se informó que el personal del organismo debió atender reclamos por techos sueltos en viviendas familiares, en el colegio Hipólito Yrigoyen -donde se desprendió una de las chapas de un anexo-, y se intervino ante algún cableado que había quedado peligrosamente adosada a alguna pared pero, en todos los casos en que se precisó un auxilio, “se intervino rápidamente en conjunto con personal de la SCPL, Tránsito, efectivos policiales y de Bomberos Voluntarios”.
Finalmente se señaló que aunque hubo ráfagas inquietantes durante la madrugada del jueves, “el registro mayor se logró alrededor de las 23.10 del miércoles con 107 km/h” pero desde la mañana de ayer y durante todo el día, la ciudad parecía otra, con buen clima y prácticamente la ausencia total de viento.