Dueña de un Pitbull sería imputada por lesiones culposas en Puerto Madryn
Un niño de 11 años fue atacado por un perro de raza Pitbull cuando jugaba en un playón recreativo en la rambla de Puerto Madryn, aunque pese a las graves heridas se encuentra en buenas condiciones pero deberá ser operado para borrar las cicatrices.
“El nene estaba jugando con su hermano cuando el perro los atacó. Era un perro de raza Pitbull, que estaba sin bozal ni cadena, y podría haber sido una tragedia”, dijo el padre del niño en la denuncia radicada en la Fiscalía.
El niño luego del ataque fue trasladado hasta el hospital, donde fue asistido y se le diagnosticaron heridas por mordeduras en la pierna, en la zona cercana a la arteria femoral -lo que pudo ser trágico de verse afectada- por lo que le realizaron una intervención de la que evoluciona favorablemente.
Sobre esto último, el padre del menor dijo que “su hijo se encuentra bien. Le tuvieron que hacer 11 puntos. Ahora tendría que ser operado por las cicatrices que le quedaron en la pierna”.
En la esfera judicial, la dueña del animal sería imputada por “lesiones culposas” ya que, según la reglamentación, este tipo de raza de perros, calificados como peligrosos, deben circular con bozal y con cadena.
“De esta forma, la dueña deberá hacerse penalmente responsable. Entendemos que existe una violación al deber de cuidado, por tener un perro de raza “potencialmente peligrosa” según la legislación “en un lugar público sin adoptar recaudos de seguridad”.
Judicialmente se explicó que los perros de las denominadas “razas peligrosas”, que según ordenanza municipal son los pitbulls, rottweiler, dogos, mastines o doberman, entre otros, no pueden estar sueltos en espacios de acceso público y, “para la presencia y circulación en espacios públicos, deberán utilizar correa o cadena de menos de un metro de longitud, collar o pretal y bozal, adecuados para su raza”.
Debido a ello, la imputación por “lesiones culposas” debería poner en debate las responsabilidades civiles -y sociales- de los tenedores de estas razas de perros, ante la puesta en riesgo de la integridad física y hasta de la vida, de una eventual víctima.