La aventura de nadar en aguas abiertas

Comodorenses disfrutaron la XV Edición Cruce de la Ría “Alejandro Sánchez”

El cruce de la Ria 2024 logró convocar a casi 60 nadadores de Puerto Deseado y de distintas localidades, entre ellas Comodoro Rivadavia, Las Heras, Caleta Olivia, El Chaltén, pre-cordillera y Trelew.
miércoles 13 de marzo de 2024
Comodorenses disfrutaron la XV Edición Cruce de la Ría “Alejandro Sánchez”
Comodorenses disfrutaron la XV Edición Cruce de la Ría “Alejandro Sánchez”

Nadar en aguas abiertas es una emocionante aventura que despierta los sentidos y desafía los límites. Sumergirse en la inmensidad del océano o en un lago sereno proporciona una sensación de libertad y conexión con la naturaleza. A fines de febrero se llevó a cabo la XV Edición Cruce de la Ría “Alejandro Sánchez”, lleva ese nombre ya que es el precursor de la travesía y gran incentivador que promueve la pasión de nadar en aguas abiertas, y estuvo presente en todas las ediciones anteriores. Nadadores de Comodoro Rivadavia estuvieron participando, siendo esta una experiencia inolvidable.

El cruce de la Ria 2024 logró convocar a casi 60 nadadores de Puerto Deseado y de distintas localidades, entre ellas Comodoro Rivadavia, Las Heras, Caleta Olivia, El Chaltén, pre-cordillera y Trelew, el punto de encuentro fue en el Muelle de Ramón 1911 (Puerto Deseado).

Fueron varios los nadadores que representaron a Comodoro Rivadavia pudiendo lograr el desafío del cruce, teniendo en cuenta que había que bracear bastante en una zona por la corriente.

“Fue maravilloso poder nadar entre pingüinos que se pudieron visualizar y como anécdota pudimos ver jugar a una tonina overa con uno de los tantos kayakistas quienes acompañaban a los nadadores niños y adultos en los circuitos”.

“Al llegar al otro lado de la ría teníamos que tener cuidado con las piedras ya que algunas eran filosas. Nos tocó un día muy soleado para nadar, se podía apreciar un bellísimo color azul en el agua y aves propias del lugar”, cuenta a Crónica la nadadora comodorense Adriana Sandoval.

La convocatoria también tuvo la exhibición infantil de nado “Tortugones de Stella Maris”, y posteriormente la largada de todos los nadadores adultos.

“Una de las nadadoras de Comodoro Rivadavia Inés Obando (57 años) fue la primera mujer en cumplir con el desafío de cruzar la ría ida y vuelta. Julián Sánchez (18 años), el hijo del homenajeado Alejandro Sánchez también tuvo una excelente performance llegó segundo, lo cual fue muy emotivo. En general se vio un excelente nivel de nadadores. Hubo premiación y regalos para todos los participantes, choripaneada y diversidad gastronómica para todos los gustos”.

“Además ofrecieron como sorpresa turismo gratuito para que conocer diversos puntos turísticos del lugar. Y a la noche una cena para compartir con todos los nadadores y organizadores.

Nos sentimos muy agradecidos por el recibimiento y la excelente organización de parte del grupo de nadadores de la ría junto a Alejandro Sánchez, el apoyo de la municipalidad de Puerto Deseado, el intendente Juan Raúl Martínez quien estuvo presente durante todo el evento, la Dirección de Deportes, Prefectura Naval Argentina, Club Náutico, la Fundación, Secretaría de Turismo Deseado, Secretaría de Producción desarrollo y ambiente, Subsecretaría de Cultura entre otros. Realmente aconsejamos a los nadadores de Chubut que aún no tuvieron la oportunidad de realizar dicha travesía se animen el próximo año, es una experiencia estupenda e inolvidable”, cuenta la nadadora Adriana Sandoval.

Algunos nadadores de Comodoro que también estuvieron participando son: David Chicahuala, Vanesa Lamberti, Matías Rasgido, Sergio Bordón, Inés Obando, Víctor Bonzano y Débora Estivez.

El agua fresca acaricia a los nadadores, los brazos y las piernas se mueven en armonía con el vaivén de las olas. La vista se deleita con paisajes impresionantes, ya sea el azul infinito del mar o la serenidad de un amanecer sobre el horizonte. Sin embargo, la natación en aguas abiertas también requiere valentía y fortaleza, ya que cada uno se enfrenta a corrientes impredecibles y condiciones cambiantes. Es una experiencia desafiante pero gratificante, que permite explorar nuevos horizontes y descubrir la fuerza interior mientras se disfruta de la majestuosidad del entorno acuático.