Hoy debería largar la edición número 59º

No es un día más…

sábado 27 de enero de 2024
No es un día más…
No es un día más…

Por razones de fuerza mayor, este 2024 no estará en la calle la 59ª edición de la Corrida Internacional “Diego Joaquín Zamit” o la legendaria “Maratón de Crónica”. Atletas y entrenadores se concentrarán mañana las 8 AM para realizar el recorrido como una acción de acompañamiento ante la ausencia de una tradicional fiesta deportiva comodorense.

Este amanecer sabatino será decididamente diferente. Ya el viernes se convirtió en una especie de caja nostálgica de la que cuesta desviarse. La antesala, esa que significaba completar las inscripciones, entregar números y remeras. Recibir a los atletas invitados y acompañarlos para las fotos en un lugar característico de la ciudad de los vientos. Todo eso se añora.

El último sábado de enero fue siempre de la “Maratón de Crónica”, una prueba atlética que se convirtió en insignia comodorense en todos los rincones del país.

Por las calles Alsina y Alem en los inicios y la Namuncurá más acá en el tiempo, pasaron varias generaciones. Niños que madrugaban en las vacaciones para ser parte de la fiesta y que, luego, ya convertidos en abuelos, acompañaban a los nietos para ser parte de la gran fiesta del atletismo patagónico.
_ ¿Te diste cuenta de algo? -le pregunta la señora al esposo mientras van por la Avenida Tiburón-.
_ No, qué…
_ No hay tanta gente trotando como todos los años. Los que se preparaban para correr Crónica…

Y…, sí. No se notó esa marejada de atletas avezados y novatos que devoraban kilómetros para llegar “afilados” a la competencia que todos quieren correr. Una muestra más de la incidencia que tiene en la ciudad, un espectáculo que la gente adoptó como orgullo por casi seis décadas.

El folclore de los carritos de ventas, la preparación de la decena de estudiantes y profes de la Dirección de Deportes para colaborar con las categorías promocionales, el personal de tránsito, las carpas de las agrupaciones en los alrededores y los pequeños…

Las niñas y niños que llegaban a horario para estar en la largada de su categoría. Madres y padres orgullosos de verlos correr hacia la meta sin importar la ubicación final. Sólo interesaba ser parte, sentirse protagonistas de la “Maratón de Crónica”.

¿Si duele?. Cómo no va a lastimar el impedimento de entregar a nuestra ciudad lo que tanto espera en cada verano. Porque nos puede representar un equipo o un deportista en cualquier disciplina y en el rincón más recóndito del planeta y nos sentimos más que orgullosos.

Pero esto se trata de la señora y el señor que se para en la vereda a aplaudir a los atletas, de quien llena la botellita de agua para refrescar al que pasa y necesita hidratarse, del que pega un grito de aliento a quien empieza a caminar por la Avenida Rivadavia, la Chile o la Kennedy.

Es de la ciudad. De quien hace la promesa para el ser querido que se fue o que necesita que se recupere, del que quiere probarse así mismo que es capaz. Es de todos.

Por eso cuesta asimilarlo. Nos afecta a todos. Aunque sea demandante, aunque pida cada vez más y reclame superación año tras año. No importa, la queremos así como es.

Ponéle la firma que nos vamos a levantar distinto. Seguramente menos felices. Pero esperanzados en que sólo se trata de un paréntesis para volver con más fuerza, la que caracterizó a un tal Diego Zamit (perdón Dr.) y que nos impulsa a seguir siendo la carrera atlética más convocante de este lado del planeta.

Alejandro Carrizo