Una costumbre de cada fin de año para las festividades
Desalojaron a vendedores ambulantes en la zona céntrica: “No somos chorros, somos laburantes”
Ayer, en la zona céntrica, personal de Habilitaciones del Municipio procedió a solicitar a todos los vendedores ambulantes y manteros sin autorizaciones correspondientes, que se retiraran de las arterias, bajo la advertencia de que en caso de hacer caso omiso, les decomisarían la mercadería.
Al respecto Jorge Martínez, uno de los vendedores, cuestionó la decisión oficial: “somos vendedores que estamos hace más de 15 años tratando de sacar nuestros permisos, trabajamos con lluvia, viento, hicimos un festival para los chicos el 26 de noviembre y lo que queremos es trabajar, pero vino este señor Sepúlveda a tratarnos como si fuéramos delincuentes, a decirnos que nos iba a sacar la mercadería” dijo, y agregó: “otras personas que vienen de otro país tienen más derecho que nosotros, porque a ellos no los están sacando, nos sacan a nosotros y nos da bronca porque uno no anda choreando. No le pedimos nada a nadie solo queremos laburar y queremos comer bien, tampoco nos negamos a tener una habilitación municipal, pero esto no soluciona el problema porque aparecen en diciembre que es nuestro aguinaldo digamos porque en enero sabemos que se para, vienen los mejores días de venta” cuestionó.
Además de ello, criticó porque “vinieron muy prepotentes a decirnos que nos teníamos que ir, que nos iban a sacar las cosas; la verdad que con el accionar de la policía quedé sin palabras porque ellos sí entendían todo, porque nos ven siempre; nosotros la jurisprudencia la ganamos trabajando acá, porque somos conocidos y queremos trabajar. Ahora vamos a tener que salir a laburar casa por casa por los barrios” indicó.
Finalmente, el vendedor reiteró que “no somos chorros, somos laburantes, me levanto a las 8, dejo a mi nena en el jardín y vengo a laburar y vuelvo a las 9 de la noche a mi casa para que mis hijos coman”.
Una costumbre para las fiestas
Cada fin de año, a poco de las fiestas de Navidad y de Año Nuevo, muchos de los vendedores ambulantes que durante el año conforman parte del paisaje céntrico de la ciudad, este año de nuevo fueron desalojados por carecer de habilitación municipal.
Por lo general este tipo de medidas tiene su origen en los reclamos -que también son lógicos y razonables por cierto- de los comercios formalmente instalados en la zona, que por supuesto para estas fechas buscan obtener las mejores ventas posibles.
Los comerciantes argumentan, por lo general, señalando la competencia desleal que significa la presencia de los vendedores ambulantes que no cuentan con la habilitación respectiva.
Más allá de todo eso, cabe preguntarse si fue atinada la decisión del desalojo concretado ayer. El Gobierno nacional ha anunciado un muy duro ajuste económico que, como siempre ocurre, impactará de manera negativa en la mayoría de la población, entre trabajadores -formales e informales-, jubilados, desocupados, etc. En ese marco, esta vez para los vendedores ambulantes es crucial poder trabajar para intentar poder pasar unas fiestas navideñas lo más digna posible. Quizás, no era necesario -esta vez- el desalojo y sí intimar con la regularización de la situación. Probablemente, su permanencia en el lugar en estas fiestas no sería perjudicial económicamente para los comerciantes instalados, porque el público, los consumidores de ambos sectores son distintos. Por lo menos, en general.