Hoy es el Día de los Muertos

Cada año, el 2 de noviembre, en México -pero también en otros países latinoamericanos- se “celebra” el Día de Muertos o el Día de los Muertos; fecha en la que se preparan altares, comida especial y las calles y los cementerios “se adornan para homenajear” a los familiares y amigos fallecidos.
jueves 02 de noviembre de 2023
Hoy es el Día de los Muertos
Hoy es el Día de los Muertos

El Día de Muertos nace como una tradición emblemática de la cultura mexicana y en 2003 la Unesco la declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La fecha está destinada para pensar en la muerte, explicaba el escritor mexicano ganador del Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz: “Para el habitante de Nueva York, París o Londres, la muerte es palabra que jamás se pronuncia porque “quema los labios”. El mexicano, en cambio, la frecuenta, la burla, la acaricia, duerme con ella, la festeja, es uno de sus juguetes favoritos y su amor más permanente”, señala.

El ritual tiene como objetivo recordar a seres queridos y familiares cuyas almas, según la costumbre, vuelven por una noche a compartir con el mundo de los vivos.

Todo comienza a finales de octubre, pasando por el 1 de noviembre, dedicado al alma de los niños, para terminar el 2 de noviembre, recordando el espíritu de los adultos.

Para recordarlos y recibirlos en su regreso al mundo terrenal, se arman altares con flores, calaveras de azúcar, chocolate, el tradicional pan de muerto, agua, velas, fruta, vino, y toda la comida y bebida favorita de nuestros antepasados.

El Día de Muertos tiene su origen en las raíces indígenas de las culturas autóctonas de América, indican los historiadores. Es una celebración que se fusiona entre las creencias católicas y la festividad indígena.

Fiesta de guía

El culto a la muerte era común entre las culturas prehispánicas. Cuando alguien moría era enterrado envuelto en una alfombra tejida y sus familiares organizaban una fiesta con el fin de guiarlo en su recorrido al Mictlán. Según el Gran Diccionario Náhuatl, mictlán significa “infierno” o “lugar de muertos”, adonde llegaban los fallecidos por muertes naturales o comunes después de un proceso que les tomaba cuatro años.

Los pueblos prehispánicos también colocaban ofrendas -comida que les gustaba, flores de cempasúchil que iluminaban su camino, entre otras- en sus rituales. Para estas culturas la muerte era parte de un ciclo y el destino de los muertos estaba marcado por la forma de vida que tuvo la persona.

Con la llegada de los españoles, se incorporaron otros elementos y prácticas que son un reflejo de la mezcla de dos culturas: la de los pueblos indígenas y las creencias del catolicismo.

Tradicional pan dulce para una “celebración especial”

Cuando se acerca el 2 de noviembre, en las panaderías de varias regiones de México comienza a percibirse un aroma muy característico y ello se debe a que la fecha marca el Día de Muertos, una “celebración familiar” dedicada a los seres queridos que han dejado de existir físicamente y que se remonta a la época prehispánica.

Parte central de la tradición es organizar una ofrenda con comida para despedir al fallecido, incluido el “pan de muerto”, un bizcocho dulce cuya forma varía dependiendo de cada región, pero la más extendida es la que suma una forma de huesos cruzados.

“El pan de muerto es uno de los productos más tradicionales de la panadería mexicana (…) es parte de nuestra cultura. Nadie celebra la muerta como nosotros en el mundo y es algo con lo que crecimos”, explica el chef Carlos Ramírez en el portal de divulgación cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El producto “es un pan redondo que tiene en la parte superior “huesitos”, que son una preparación más dura de la misma masa. Se adiciona un poco más de harina y se hace con los dedos en esa forma de “huesito”, mientras que la bolita de la parte de arriba representa un “cráneo”, señala.