11 de septiembre, día del Maestro/a

Enseñar, acompañar y sostener: “Tratamos de no solamente transmitir desde la cabeza, sino también desde el corazón”

lunes 11 de septiembre de 2023
Enseñar, acompañar y sostener: “Tratamos de no solamente transmitir desde la cabeza, sino también desde el corazón”
Enseñar, acompañar y sostener: “Tratamos de no solamente transmitir desde la cabeza, sino también desde el corazón”

Hoy se conmemora el Día del Maestro, en recuerdo del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, quien es considerado como “el padre del aula” y fue una figura clave en la historia de la educación en el país. En todos los rincones del país, quienes desempeñan la labor de la docencia deciden ocupar con dedicación y orgullo, la importancia de formar a las futuras generaciones.

Pero las maestras no solo trabajan con niños y adolescentes; en distintas escuelas, iglesias y centros barriales, muchas seños llevan adelante la tarea de educar a quienes por diferentes motivos no han podido acceder o completar sus estudios primarios o secundarios durante su niñez o adolescencia. Cada principio de año recorren los barrios, casa por casa, difundiendo de boca en boca, buscando a quienes tengan el deseo -o a quienes les puedan plantar el deseo- de empezar o terminar la escuela.

Desde el EPJA N° 613, la Directora Cristina Hernández y las docentes Fernanda Rodriguez, Fernanda Díaz y Andrea Cerpa, pusieron en valor el trabajo que realizan a diario como maestras de personas mayores de 16 años que buscan empezar o terminar sus estudios primarios. 

Las maestras no solo enseñan a leer y escribir

Poniendo en valor el rol de la alfabetización, todos los 8 de septiembre, las maestras de las Escuelas de Educación Permanente para Jóvenes y Adultos (EPJA) trabajan junto a sus estudiantes mayores de 16 años, en destacar la importancia de poder aprender, no solo a leer y escribir, sino a transitar el mundo con mayores herramientas.

Crónica visitó la EPJA Primaria N° 613 de Comodoro Rivadavia, ubicada sobre Kennedy y Estados Unidos, en donde el viernes realizaron una vez más la muestra anual en donde presentan los trabajos realizados que parten de un proyecto institucional, este año bajo la temática “Mi Ciudad, Comodoro”.

En esta sede del EPJA, hay alrededor de 150 estudiantes que cursan en dicha institución la formación para empezar o culminar sus estudios primarios; funciona en los tres turnos, mañana, tarde o vespertino. En toda la ciudad, hay 12 centros educativos, en escuelas, iglesias, parroquias, uniones vecinales, centros de promoción barrial y bibliotecas; esparcidas por distintos rincones, para estar más cerca de quien pueda requerirlo.

“La modalidad propia se caracteriza por la heterogeneidad en cuanto a edades e intereses. Desde los 16 años y sin límite de edad, hay muchos adultos y algunos adultos mayores. Trabajamos mucho en el hecho de poder vencer esa vergüenza que sienten ellos al principio, hasta que de a poco se van animando ya sea a aprender a leer y escribir, y otros a terminar sus estudios”, mencionó la directora Cristina Hernández.

Se trata de clases para jóvenes y adultos que buscan retomar la educación, derribando prejuicios, miedos, vergüenzas. Allí, el rol de las maestras es fundamental. Sobre ello, Hernández destacó: “Se trabaja mucho la autoestima, el que ellos pueden, el que si se lo proponen lo logran. Establecen un vínculo con el docente que eso también los ayuda mucho a seguir, a ser perseverantes”.

Emocionada por la tarea que llevan adelante, la directora destacó: “Como dice el pedagogo brasileño Paulo Freire: “La alfabetización es más, mucho más, que leer y escribir. Es la habilidad de leer el mundo, es la habilidad de continuar aprendiendo y es la llave de la puerta del conocimiento”, es eso y estamos orgullosas del trabajo que hacemos día a día”, expresó.

“Acompañar desde el lado humano y también desde el conocimiento”

Las docentes Fernanda Rodriguez, Fernanda Díaz y Andrea Cerpa también hablaron con Crónica y destacaron la importancia de la labor que llevan adelante en sus aulas. “Tratamos de trabajar con los estudiantes, contenerlos y acompañarlos, ellos vienen con sus cargas emocionales y demás. Tratamos de acompañar desde el lado humano y también desde el conocimiento”, mencionaron.

“En el día a día, cada problemática que ellos traen se trabaja, aunque sea de cualquier tipo. Se busca poder acompañar y poder darles las herramientas para que ellos puedan superar cada situación”, destacan las docentes, ya que no solo se trata de enseñar a leer o a sumar, sino de entender las experiencias de vida de cada estudiante, vidas que se ven atravesadas y transformadas por el paso en la escuela.

Sobre ello, remarcaron: “Tratamos de no solamente transmitir desde la cabeza, sino también desde el corazón y así van teniendo muchos logros, muchos de ellos ya han egresado y están hoy haciendo la EPJA Secundaria, otros siguen su camino por la EPJA Primaria porque todavía falta seguir andando, pero esto los fortalece, les hace crecer su autoestima”, sostienen.

Finalmente, las docentes hicieron hincapié en la importancia de la educación y la alfabetización: “Es fundamental para estar insertados en la sociedad, para poder comunicarse, para poder vivir”, destacaron.

El establecimiento educativo realizó su muestra anual

“Gracias a la escuela cambió mi vida”, expresó una estudiante la Escuela para Jóvenes y Adultos 613

La Escuela de Educación Permanente para Jóvenes y Adultos (EPJA) N° 613 realizó una vez más su muestra anual para exponer los trabajos de sus 150 estudiantes, personas mayores de 16 años que asisten a iniciar o completar sus estudios primarios.

Con diferentes producciones sobre la ciudad, desde maquetas hasta producciones tejidas, quienes allí estudian destacaron el valor de poder continuar sus estudios enfrentando los prejuicios y los miedos. En ese marco, dejaron sus mensajes para la población comodorense y expresaron sus expectativas y sentires respecto a lo trabajado hasta el momento.

Por ejemplo, Angela Mansilla, una de las estudiantes presentes, quien asiste para completar sus estudios primarios y ya expresa su deseo de empezar la secundaria. En la muestra, dijo: “Hay muchas cosas lindas para aprender. No hay que dejarse en la casa diciendo cuando hay un montón de cosas para aprender en el colegio. Acá hay mucha gente que ha hecho grandes cosas, que son capaces de hacer muchas cosas bonitas y acá están todas las muestras de todo lo que ellos pueden hacer”.

Por su parte, Nicky Dimitri, de 65 años, empezó este año por motivación de su hijo y su nuera: “Gracias a la escuela cambió mi vida, cambió totalmente muchas cosas. Mi nuera y mi hijo me dijeron ‘¿Por qué no haces algo por vos?’, y ese mismo día vine a averiguar para empezar a estudiar”, comentó.

Dimitri detalló: “Yo vine de chiquita de Europa, no hice ni el tercer grado. Así que me anoté a esta edad, quiero aprender, me encanta el compañerismo y la amistad que tenemos. Voy a seguir y voy a hacer la secundaria”, y agregó: “La escuela está por todos lados, hay que aprovecharla porque hay muchas posibilidades para salir adelante”.

Las historias de vida de las estudiantes se entrecruzan con similitudes. Al igual que Niki Dimitri, Gaby Jalín, de 40 años, manifestó que en su país no pudo ir a la escuela, ya que vivía en el campo. Su motivación para iniciar la escuela fueron sus hijos, para poder ayudarlos en la escuela.

Al ser consultada por lo más importante de este proceso, Gabriela destacó que para ella fue “enfrentar el miedo. Me daba miedo porque nunca había venido a clase, nunca supe que era o a que se venía a clase”, contó.

Y destacó: “Es bueno aprender a leer y escribir porque no esperas de alguien más. Yo hablo de mí personalmente, ya no espero más de otra persona porque con lo poquito que sé ya puedo hacer cosas sola, cómo escribir los nombres de mis hijos o firmar mi nombre. Me parece que todos se tendrían que animar, no es nada malo”.

Finalmente, una de las maestras, Fernanda Díaz, manifestó: “En la muestra se plasma sus habilidades, sus sapiencias, sus ganas y sus deseos. La muestra refleja todo lo hecho y todo lo que ellos son capaces de lograr, que a veces ni ellos mismos se dan cuenta, pero es muy importante para nosotros y para ellos disfrutar este momento”.