Las “respuestas inmediatas” y lo que no se hizo pese a las advertencias del año 2003

jueves 31 de agosto de 2023
Las “respuestas inmediatas” y lo que no se hizo pese a las advertencias del año 2003
Las “respuestas inmediatas” y lo que no se hizo pese a las advertencias del año 2003

Luego del “anunciado colapso” de la Ruta 3 -al pie del sector Este del cerro Chenque-, se conocen anuncios sobre la llegada de geólogos “para hacer un examen y poder tener un plan de acción inmediato para solucionar el problema” o de reuniones de funcionarios de Vialidad Provincial y de Vialidad Nacional para coordinar acciones, prometiendo que “va a haber una respuesta inmediata”, de acuerdo a lo señalado por el gobernador Mariano Arcioni.

En medio de las consecuencias por la situación que afecta a gran parte, sino a toda la ciudad, ya que la problemática no es solo el traslado de zona sur a zona norte o viceversa, sino que suma demoras de transportes -de pasajeros y de mercaderías- que repercutirán en los próximos días a toda la comunidad, ya que las prometidas “acciones inmediatas” para solucionar el problema seguramente demandarán varios días y quizás, hasta algunos meses.

Pese a los alertas que se produjeron en el último tiempo por pequeños movimientos del Chenque hacia el Este, es decir hacia el mar, como los que se visualizaron repetidamente de manera transversal, desde el cerro Vitteaux hacia el sector del actual colapso, que afectó en reiteradas oportunidades la traza del camino del Centenario en su tramo más próximo a Ruta 3, se llegó finalmente al estado actual de colapso total.

Aviso de riesgo

Además de la observación de lo que finalmente ocurrió, se rescata el análisis del proyecto Comodoro 2030 -de hace 20 años atrás- sobre el estado que tenían “las laderas Este y sur del cerro Chenque, que han perdido su estado de equilibrio debido a dos procesos principales: la erosión marina y la erosión antrópica -realizada por el hombre- en la base de sus taludes”, destacándose que “esas laderas, en un proceso natural, tienden a volver a un estado de equilibrio. Esto se logra con deslizamientos repentinos y sucesivos, realizado en el tiempo, hasta llegar a una pendiente de ladera de 34 a 36 grados, aproximadamente”.

En ese entonces y en una “cuantificación de riesgo” se señalaba que adoptando los criterios internacionales -esto es el Método de cuantificación del riesgo de taludes de la Federación de Autopistas de Estados Unidos- la ladera Este del Chenque daba “valores de 500 puntos” y la ladera sur “valores mayores a 500 puntos. Lo que significa -se destacaba en la advertencia- que estamos en presencia de taludes con las puntuaciones de riesgo más altas y que necesitan una inmediata intervención”, señalaba el proyecto del ingeniero Juan Carlos Svoboda, lo que de hecho no se hizo a pesar del paso del tiempo.