La causa contra un profesor por grooming podría mutar a corrupción de menores
El fiscal jefe en esta ciudad, Marcelo Crettón se refirió a la causa de investigación por el delito de grooming que tiene como sospechoso a un profesor de Comodoro Rivadavia, hecho por el cual se concretó un allanamiento, la semana pasada, en el domicilio del hombre en barrio Máximo Abásolo.
En este sentido, en diálogo con Crónica, el funcionario judicial detalló que “esta investigación en un principio parte cuando la mamá de una menor de edad hace una denuncia en virtud de que habría un intercambio de mensajes y aparentemente de otras cuestiones, que están sujetas a análisis, entre la menor y un profesor particular de ella”, y continuó: “la causa tuvo un primer inicio como un hostigamiento o acoso, una contravención, y luego continúa la investigación y a raíz de varios requerimientos, se delega a la Agencia de Violencia Familiar y Delitos Sexuales”.
Asimismo, manifestó que avanzaron las averiguaciones sobre estos intercambios entre la víctima y el presunto victimario y se determinó concretar el allanamiento, secuestrando aparatos electrónicos y otros elementos que están sujetos a pericia por parte del equipo técnico multidisciplinario.

El fiscal jefe en esta ciudad, Marcelo Crettón.
Se trata del inicio de la investigación, ya que una vez que se conozcan mayores datos y resultados de las pericias podrán direccionar la causa, teniendo en cuenta que “puede ser un delito de grooming o posiblemente de corrupción de menores, atento a que la víctima en particular es menor de 16 años” precisó el fiscal.
Consultado respecto a la posibilidad de que la menor deba atravesar Cámara Gesell, Crettón dijo que “la mamá de la menor radicó la denuncia, y ha sido atendida a través del Servicio de Asistencia a la Víctima y se la ha contenido desde la parte psicológica y social. En el caso que así lo estime pertinente la fiscal que lleva adelante la investigación, puede optar como uno de los medios, su testimonio en Cámara Gesell, que no se ha realizado. Se están constatando cuestiones que hacen a este intercambio de mensajes y los aparatos electrónicos secuestrados en poder del denunciado” señaló.
Puntualmente, Crettón destacó sobre el hecho que la situación denunciada tiene que ver con este profesor de una disciplina deportiva, que había tomado contacto con su alumna a través de redes sociales y a raíz de esto, luego de determinado tiempo, la menor le contó a su progenitora lo sucedido, cuestiones que van más allá de la actividad que ejercía o la relación que pudiesen tener como profesor y alumna, esto fue lo que desembocó en la denuncia.
Respecto a si existe algún tipo de medida dispuesta para el profesor actualmente investigado, el fiscal jefe aseveró que “por el momento no hay restricción, pero a raíz de la información que puede recabarse de los aparatos electrónicos secuestrados, si hay alguna cuestión vinculada a otra persona, o en el caso de tomar medidas conducentes a la protección, puede darse esta situación porque obviamente se trata de menores que están amparados no solo por las leyes, es cierto que hay códigos y procedimiento, pero si no está la Convención de los Derechos del Niño, en cuanto al tratamiento especial que se le debe dar a los menores”.
En tanto, aseguró que el hombre no cuenta con antecedentes ni había sido denunciado previamente por delitos de este tenor, y en cuanto a la posibilidad de ser imputado y la pena en expectativa, puntualizó que “la pretensión punitiva que pueda dar el fiscal en cuanto al bien jurídico afectado concretamente, si ha podido diríamos medir en cuanto a esta posibilidad de un encarcelamiento, que no sería de carácter condicional, al ser de estos delitos que ultrajan la parte sexual, normalmente puede tener una pena en expectativa que puede superar los tres años, con los cuales por más que el denunciado sea autor primario, puede llegar a ser de cumplimiento efectivo” señaló.