El globo caído en Santa Cruz despegó desde Nueva Zelanda
Recuperaron cápsulas con información científica y serán devueltas a EE.UU
Luego del seguimiento de lo que en principio fue un “extraño caso de caída espacial”, finalmente se informó que el globo de superpresión que aterrizó a unos 70 km de Las Heras -en la vecina provincia de Santa Cruz-, fue analizado por los organismos intervinientes que actuaron en el “inusual recibimiento” y se recuperó su valiosa información científica.
Las cápsulas que portaba el globo lograron superar el descenso controlado y pudieron ser rescatadas por personal policial de la Dirección de Operaciones Rurales de Perito Moreno y de Gobernador Gregores, de la subsecretaría de Protección Civil y de la Empresa de Navegación Aérea Argentna (EANA), que llegaron al lugar del descenso.
Se informó que hubo un seguimiento de su recorrido, informado por científicos de la NASA, coordinándose un operativo de seguridad para resguardar los datos recogidos por el equipo científico del globo y su transporte, hasta el envío de todo el material recuperado a Estados Unidos a través de una empresa contratada para tal fin, lo que será coordinado por la dirección de Protección Civil.

Las cápsulas recuperadas contienen la información científica que el globo recogió durante sus casi 50 días de vuelo desde su despegue en Nueva Zelanda -en el mes de abril- periplo en el que alcanzó a dar cinco vueltas al hemisferio sur.
La propia Agencia de las Actividades Aeroespaciales de Estados Unidos (NASA) coordinó con el gobierno santacruceño la información para encontrar las cápsulas, ponerlas en resguardo y entregarlas a una empresa argentina contratada especialmente para retornarlas a Estados Unidos.
Con el “descenso controlado” sobre territorio santacruceño, la NASA finalizó con éxito una prueba de vuelo de su globo de súper presión que transportaba la misión científica del Telescopio SuperBIT. La misión comenzó en Nueva Zelanda hace casi 50 días y, hasta su regreso a la Tierra, el globo completó un récord de cinco circuitos completos sobre las latitudes medias del hemisferio sur manteniendo una altitud de flotación de alrededor de 38 mil metros de altura, una distancia cuatro veces superior a la que alcanzan los aviones comerciales.