Jorge Raileff, veterano de Malvinas: “El pueblo argentino, de norte a sur y de este a oeste, se siente orgulloso de los combatientes”

domingo 02 de abril de 2023
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El ex combatiente de Malvinas, Jorge Raileff dialogó con Crónica sobre su vida, los recuerdos de la guerra y las cuestiones que aún al día de hoy, mantienen en vilo a toda la comunidad de veteranos.

Raileff, es ex Combatiente Veterano de la guerra de Malvinas. Comodorense nacido en 1955, criado en Gobernador Costa en un ambiente natural, rodeado de animales y naturaleza. A los 26 años, en 1982, como tirador especial y con el cargo de cabo primero, participó del suceso histórico que marcó la historia argentina.

En diálogo con Crónica, Raileff comentó sobre su vida, sus logros y los recuerdos de aquellos 74 días que duró el combate. El hombre que actualmente cuenta con casi 70 años de vida, recuerda que al enterarse de la posibilidad de recuperar las Islas Malvinas: “Tenía ganas de ir. Siempre nos decían en la escuela primaria y en la secundaria que las Malvinas eran Argentinas, pero nadie nos dijo la verdad de que Malvinas siendo territorio argentino estaba ocupado por los británicos desde 1929” señaló.

Y agregó: “Ninguno de los argentinos que fuimos, que éramos jóvenes, conocíamos ese territorio geográfico insular, entonces después de eso me puse a estudiar antecedentes históricos y geográficos de Malvinas, también políticos y sociales de la cuestión… eso me llevó a hacer un libro abierto para poder hablar de Malvinas en distintos períodos de la historia”.

Luego de la guerra de Malvinas, Raileff pasó gran parte de su vida estudiando y conociendo distintos factores y cuestiones que respaldan la lucha por la soberanía territorial de las islas. “Por derecho histórico, por derecho geográfico, por ubicación geográfica, Malvinas y todas las islas insulares, hasta la Antártida Argentina, por los Tratados Internacionales que hay sobre los derechos antárticos, a la Argentina le corresponde la soberanía, lisa y llanamente, absoluta de la posesión de la tierra. Que hayan sido usurpadas no quiere decir que nosotros tengamos que claudicar en nuestros reclamos en distintos foros internacionales”, sostuvo.

Reconocimiento. Luego de la guerra de Malvinas, continuó su carrera militar formándose en distintos países del exterior. En la imagen se puede ver a Jorge Raileff, junto a un reconocimiento municipal como ciudadano destacado.

Después de la guerra: falta de contención y acompañamiento

Quienes son ex combatientes sostienen que por años no contaron con redes de contención y escucha, incluso muchos de ellos han tenido miedo a hablar. Jorge Raileff, participa de un grupo de veteranos que se han organizado para crear comunidad, ser sostén y acompañamiento. Se llama “Prohibido Olvidar”, fue creado en Caleta Olivia y se ha expandido a lo largo y ancho del país, sumando a veteranos de todas las provincias.

“Fue difícil los primeros años, esto lo comentan casi todos los veteranos, antes teníamos temor de decirlo, tantos los soldados como oficiales o suboficiales, sobre el trato que nos dieron. A nosotros nos llevaron a la guerra, para defender la soberanía territorial, pero cuando se firmó la rendición, por parte del Gobernador Militar Gral. Menéndez, y nos vuelven a traer al continente, el recibimiento no fue gratificante para ninguno. Es más fue frustrante, muy frustrante”, comentó el Veterano.

Asimismo, recordó cómo fue la vuelta: “Regresamos en el barco Bahía Paraíso, un rompehielo argentino que se hundió en la Antártida, nos trajeron a Punta Quilla, justo para el día del padre, desembarcamos ahí. Desde las 9 de la mañana hasta las 7 u 8 de la tarde nos tuvieron arriba del barco, en la bodega. Cuando oscureció nos bajaron con manga para que nadie nos viera, después entramos a una barraca hasta que llegó un avión que nos trajo a Comodoro. Todo medio escondido, como si fuéramos leprosos”, expresó Raileff.

“Nosotros no estábamos avergonzados para nada de la derrota, porque dimos todo lo que teníamos que dar, pero los que tenían el poder de decisión creo que se sintieron frustrados, porque la estrategia le falló, pero no es culpa del soldado, ni es culpa de los mandos más bajos, sino es culpa de quien planifica la estrategia para una guerra”, sostuvo.

Y también, se refirió al rol de los dirigentes del Estado en la actualidad. “A la luz de los acontecimientos se ve que los dirigentes de nuestro país, no sé si miran para el costado, no sé si están distraídos, no sé si es por omisión o qué, pero le está faltando un poco más de contención para que nuestros veteranos tengan la seguridad plena de que el Estado le va a brindar la contención necesaria para que continúen viviendo de manera gratificante y no vivan la frustración diaria del abandono”, sentenció el veterano.

Finalmente, a pesar de las tantas situaciones que afectan a los veteranos, Raileff afirmó que “el pueblo argentino, de norte a sur y de este a oeste, se siente orgulloso de los combatientes, no así los altos mandos de aquella época”.

“Fui el único que pidió para venir a
la Patagonia, nadie quería venir al sur”

Familia. En la actualidad, Raileff celebra la unión y el cariño de su familia, quien lo acompaña en sus logros y en su lucha. “Mi familia es lo más sagrado que tengo, lo mejor que me pudo pasar en la vida: Rosa Italiana y mis cuatro hijos, y lo más dulce, lo más bello, el amor de mis nietos”.

Jorge Raileff, comentó a Crónica que su historia estuvo marcada por la posibilidad de estudiar. “Soy campesino, a los 11 años empecé la primaria. Mi nieto tiene 11 años y ya está por entrar a la secundaria, te podrás imaginar lo que era la vida en 1955; a pesar que a los 11 años recién empecé a aprender las vocales, no me conformé con eso y también fui a la universidad y viajé al exterior a aprender idiomas”, comentó Raileff, quien estudió en las Escuelas N° 11 y N° 35 de Gobernador Costa.

Raileff terminó la primaria a los 14 años y fue trasladado con una beca a Buenos Aires para continuar en una Escuela Técnica. En 1976, debió incorporarse para realizar el Servicio Militar Obligatorio. “Estando en 4° año aprobando ya para entrar a 5°, me toca la realización médica en el Distrito Militar Junín, de la Provincia de Buenos Aires; yo pensaba ‘Me voy a salvar porque no me va a dar la estatura’, iba confiado que me salvaba, pero resulté apto”, dijo.

Finalmente, en 1976, Raileff comenzó el Servicio Militar Obligatorio en Comodoro Rivadavia, en el Batallón Logístico 9. “Entre 45 o 50 mil soldados que iban a ser conscriptos y que fueron aptos, el único que pidió para venir a la Patagonia fui yo, nadie quería venir al sur, era como si te hubieran castigado a venir acá”, comentó Raileff.

Debido a sus conocimientos en dibujo técnico fue incentivado para continuar la carrera militar, bajo la promesa de poder continuar sus estudios en otras áreas que fueran de su interés y completó su formación como francotirador. Para 1982, ya contando con el cargo de cabo primero se anotició de las posibilidades de que la Junta Militar solicitara la recuperación de las Islas Malvinas.

Una deuda del Estado con los Veteranos

En otro tramo de la charla con Crónica, Jorge Raileff manifestó una serie de preocupaciones de los veteranos, que refiere a las responsabilidades del Estado. “Han pasado tantos años que a veces cuesta creer que aún en la actualidad no se han dado todos los beneficios que les corresponden a los veteranos de guerra, no solo porque corresponde por lo que dice en el certificado que nos dio el Congreso de la Nación, declarándonos héroes de la guerra de Malvinas, sino porque la Convención de Naciones Unidas tiene un ítem para que aquellos que estuvieron en combate, como veterano de guerra tienen que tener distintos tipos de subsidios; algunos los tenemos, otros a media, pero todavía seguimos luchando”, expresó.

“Después que volvimos de Malvinas tenemos más del doble de suicidios de los 632 que quedaron allá en el cementerio de Darwin, por el abandono del Estado, por el abandono de los dirigentes políticos de nuestra patria, no han estado a la altura del acontecimiento para brindarle la contención necesaria a cada veterano de guerra”, manifestó Raileff.

Una situación que afecta a todo el colectivo malvinense, por la falta de recursos y de atención. “Eso ha sido muy dramático y doloroso para cada uno de nosotros como veteranos de guerra, porque tenemos una estadística de los distintos fallecimientos de los veteranos de guerra que en su gran mayoría ha sido por suicidio. Eso es doloroso porque todavía está faltando la contención necesaria de los equipos interdisciplinarios”, comentó.

Por último, Raileff dejó un mensaje para toda la comunidad: “Espero que podamos vivir Malvinas con la fibra más íntima de nuestro ser y que cada argentino tome conciencia de que el sacrificio que hicieron los 632 soldados héroes, que hoy están en el cementerio de Darwin, no ha sido en vano. Que cada 2 de abril, no sea solamente un acontecimiento masivo de la sociedad, sino que tiene que ser todos los días”, concluyó Raileff.