Negociación, amenazas y un desalojo que no fue en la primera ocupación

miércoles 29 de marzo de 2023
Negociación, amenazas y un desalojo que no fue en la primera ocupación
Negociación, amenazas y un desalojo que no fue en la primera ocupación

Una reunión con representantes de la primera toma ilegal en avenida Nahuel Huapi del barrio Standard Norte, pretendía acercar a las partes y lograr que los ocupantes se retiraran voluntariamente. No obstante, solo algunos de ellos acabaron la orden y el resto decidió continuar en el lugar.

Luego de lo que fue el desalojo en la zona de Próspero Palazzo y Standard, el reclamo de quienes allí ocuparon tierras y fueron sacados también se transmitió a las personas que hace más de un mes ocuparon tierras sobre Nahuel Huapi, al lado de la nueva estación de servicio, quienes hasta ayer no habían sido desalojados, como el resto.

Así, pronto comenzaron a surgir amenazas, que indicaban que los sacarían por la fuerza y hasta con “prenderlos fuego” lo que apuntó a que las fuerzas comenzaran a resguardar la zona, pero paralelamente se inició una negociación para que desalojaran la ocupación pacíficamente.

De esta forma, el subsecretario de Seguridad, Hector Quisle se hizo presente en el lugar, que ya estaba acordonado por los uniformados, para dialogar e intentar disuadir a los ocupantes para que se retiraran, indicando toda la situación sumada a que están incurriendo en un delito.

A partir de ello, se designaron representantes, que fueron llevados a un encuentro con funcionarios municipales en el edificio de Tierras para alcanzar el consenso, pero no pudieron alcanzar un acuerdo, ya que los ocupantes pretendían ser reubicados y se les ofreció hacer un relevamiento y comenzar con los trámites y expedientes correspondientes, de los que carecían en su mayoría.

Durante la tarde se acercó personal de Tierras y de Desarrollo Humano para abordar la situación y avanzar con la colecta de datos, mientras un gran número de efectivos continuaban apostados en la zona y desde la SCPL cortaban el servicio eléctrico del que estaban “colgados”.

Algunos decidieron tomar sus pertenencias y retirarse por propia voluntad, teniendo en cuenta el temor existente por lo que podría ocurrir durante la noche con quienes fueron desalojados o ante la posibilidad de sufrir en carne propia el desalojo, pero un gran número decidió quedarse, dado que exigían a las autoridades la orden judicial para avanzar con la diligencia, aduciendo “conocer sus derechos”.
En definitiva, la primera ocupación, sigue sin ser levantada.