Más de 200 personas participaron del abrazo simbólico al Colegio Biología Marina
Ayer, familiares, estudiantes y diferentes actores de la comunidad educativa del Colegio Biología Marina participaron del abrazo simbólico al edificio de la institución, a modo de reclamo por la falta de información sobre las obras que se llevarán a cabo en el edificio y el dictado de clases. En dicho encuentro se presentó una nota de solicitud y se realizó una junta de firmas en adhesión, la misma será enviada al Gobierno Provincial y a las autoridades pertinentes.
En detalle, exigen que se garantice el dictado presencial de clases para los 560 alumnos y que se informe adecuadamente todo lo referente al plan de obras en el establecimiento; en ese marco, solicitaron que se evalúe la posibilidad de ubicar módulos educativos en el Predio Ferial. Además, hicieron hincapié en que se presente un plan de contingencia para el dictado de clases, considerando evitar la virtualidad.

Zulma Gordillo, docente y madre, explicó que se enteraron de la situación a mediados de febrero: “No podíamos creer la premura con que se pidió que saquen todo de adentro del edificio, que no podía entrar ninguna persona más que ellos, rápidamente, porque tiene peligro de derrumbe y movimiento de suelo. Lo que se les pidió al Equipo Directivo es que ellos elaboren el plan de contingencia, que implicaría la llegada de unos tráileres que todavía no están”, dijo Gordillo.
Además, comentó que según la poca información que tienen, la propuesta incluiría un sistema híbrido, con algunas clases en los tráileres combinadas con clases virtuales. Respecto a ello, Zulma Gordillo, en su doble rol de madre y docente manifestó: “Nos oponemos 100% a la virtualidad, porque ha hecho estragos en la población a nivel de salud mental, eso está comprobado, no lo estoy inventando, hay cifras científicas de lo que ha ocasionado, desde ataques de ansiedad hasta problemas de todo tipo, nos impide el vínculo con el alumno y todo lo que es socializar”.

Mariela Caamaño, madre, y Zulma Gordillo, madre y docente, comentaron cuáles son las solicitudes de las familias frente al inicio de clases y la falta de información sobre el plan de contingencia.
En relación a ello, Gordillo sentenció: “Una escuela es mucho más que un edificio. No es mudar y armar aulas en cualquier lugar. Las escuelas somos comunidad, somos vínculos personales, somos cantina, biblioteca, es contención y detección de todo tipo de afecciones, de casos de abuso, de problemas de vínculo. Es decir, nosotros necesitamos espacio para el equipo docente, para el equipo de POT, para el equipo directivo, no que estén desperdigados algunos en la Esc N° 111 en Km. 5, otros no sabemos dónde”, sostuvo.
Por su parte, Mariela Caamaño, madre de un estudiante, sostuvo que las declaraciones brindadas por el Gobierno Provincial sobre la obra no son suficientes. “El domingo salió el Ministerio de Educación a decir que van a colocar unos módulos, pero las clases comenzaron, los exámenes comenzaron la semana pasada. El primer año comenzó la semana pasada, hoy los chicos deberían estar en clases, nosotros lo que solicitamos es un lugar físico porque no queremos que sean vía online como antes, porque no sirve, así como en la pandemia no sirve. Esto tiene que estar planificado porque para eso está el Ministerio de Educación”, manifestó la madre.

Y continuando con su descargo, sostuvo que necesitan información concreta sobre cómo avanzará la obra y cuáles serán las medidas que se tomarán para el dictado de clases. “Supuestamente desde noviembre están haciendo estudios de terrenos, es verdad que hay que hacer refacciones porque hay movimientos de suelo, pero así como hubo planificación de obra tendrían que haber paralelamente una planificación para que los chicos tengan un lugar donde asistir”, afirmó Caamaño.