El Chenque amenaza
Mientras se mantiene un permanente monitoreo sobre el Chenque en general, y especialmente sobre la “cara norte” frente al tráiler de observación que se ha montado en cercanías del Cenotafio, la masa de greda se mantiene amenazante sobre diferentes sectores de Ruta 3, con parte de su estructura geológica sobre la que se continúan ahondando las grietas del escurrimiento natural de las aguas pluviales.
Pero en la observación detallada del cerro, incluso desde la ruta, durante el fin de semana aparecieron sectores de humedad que florecieron en cercanías de la corona del Chenque, a pocos metros de la capa geológica que delimita los estratos superiores, desde donde durante la tarde de ayer aún podía verse la humedad en diferentes “vertientes” que hacen suponer sectores con agua permanente en prácticamente todo el sector Este del cerro, desde el Camino Centenario hacia el mar.

Además de la aparición de humedad, que ayer era mucho menor a la observada durante el día domingo, también se puede apreciar grandes extensiones en torno al cerro, y particularmente en el sector de Punta Borja hacia el norte, en lo que se van formando sedimentos salitres -sobre superficie y a la vista- que tienen que ver con la calidad y tipología de la tierra, por su cercanía al mar y/o por humedad interna permanente.
Esa conjunción de factores, más el movimiento propio que tuvo el cerro en los últimos días y que provocó los desprendimientos, más el movimiento lateral que presiona desde el cerro Vitteau y obliga a permanentes arreglos del Camino Centenario -que se encuentra sobre la falla geológica-, se transforman en una permanente amenaza de desprendimientos de greda o rocas sobre la traza de la Ruta 3.
Además y tras el último movimiento con la caída de grandes rocas, la parte alta del sector removido se encuentra en una delicada situación de estabilidad que -seguramente lo analizarán los geólogos que realizan el monitoreo-, ameritaría un “desprendimiento controlado y estudiado” que evite un nuevo derrumbe imprevisto y peligroso para eventuales automovilistas que circulen por el sector del antiguo cementerio de la ciudad.
