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Los atentados de las 3A en Comodoro Rivadavia

lunes 26 de septiembre de 2022
Los atentados de las 3A en Comodoro Rivadavia

Un estallido en medio de la noche sacude la zona de La Loma el 25 de octubre de 1974. Proviene de la calle Ramos Mejía, del domicilio de Osvaldo Rosales, el secretario general de Petroleros Privados. Allí se había colocado un artefacto explosivo que detona a las 3:10 y produce daños a la vivienda, además del temor a los vecinos.

Se había recibido algunos anónimos de un grupo extremista que amenazaba la vida de algunos dirigentes sindicales, entre los cuales obviamente estaba Rosales. Este ataque es inmediatamente hostigado por una asamblea, que determina la paralización total de las actividades en repudio.

Es el antecedente de otro ataque, más feroz, más fuerte. En noviembre del 75, minutos antes de las 3:00 de la madrugada, se producen en forma simultánea tres atentados con explosivos, que afectan a dos viviendas y dos autos.

Cuatro personas deben ser atendidas en el Hospital Regional como resultado del estallido de los explosivos. El poder de la bomba rompe todos los vidrios de la Escuela Nº 1 y de la ENET, que están a 80 y 150 metros de las viviendas. El temblor del suelo se siente en el centro de la ciudad, por lo cual muchos comodorenses despiertan sobresaltados, preguntándose qué extraño fenómeno sucedió.

Las casas afectadas por el terrorismo están en avenida Yrigoyen, a 250 metros de distancia entre sí. Una de ellas es la de Morgan Roberts, empleado de la Dirección de Prensa de la Provincia. La otra vivienda es de Omar y Mabel Acosta, militante del Partido Socialista de los Trabajadores, del cual fue candidata a intendente. También Roberts pertenece al mismo partido.

Tapa de Diario Crónica del 26 de octubre de 1974. Foto: Archivo de Crónica 

Estos hechos habían estado latentes. El 22 de octubre, Crónica había recibido un sobre con matasellos del día anterior, con franquicia de esta ciudad. Dentro de él, había tres hojas con comunicados firmados por la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), Comando Austral. El tercer comunicado era una lista con personas que “crean las condiciones para el caos por lo que serán ajusticiadas”: Mario Santiago Murphy, Mabel Gladis Fernández de Acosta, Daniel Luz Clara, Raúl Delfor Martínez, Eduardo Roberts, Néstor (ilegible), Osvaldo Rosales, Juan Bartolomé Notta, Víctor Hugo Barrera y Hércules Pinelli.

De todos ellos, reconocidos actores sociales, políticos, gremiales y estudiantiles, hay tres que ya sufrieron atentados: Rosales, Acosta y Roberts.

 

Lectura recomendada: La lucha popular en la creación de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco

 

Una semana después del ataque a estos dos últimos, se da a conocer un comunicado de la Triple A que dice, entre otras cosas, que “el día 10 de noviembre de 1975, a las 2:50 hs, este comando inició las operaciones contra la delincuencia subversiva”.

Incluye una lista de “delincuentes que serán ajusticiados”, que contiene los mismos nombres que el comunicado anterior, sin los que ya fueron víctimas de los atentados.

También se dirige a “los ‘rojos’ Acosta y Roberts: ya comprobaron en carne propia que la sentencia pronunciada tiempo atrás por este comando se ha cumplido. Quizás habrán pensado que eran solamente amenazas para infundirles un poco de miedo. Pero eso no era así, ya que conocemos muy bien la clase de delincuentes que tenemos que combatir”1.

Asegura además que “los operativos ‘Acosta’ y ‘Roberts’ son el inicio de “la eliminación de los enemigos de nuestra patria”.
La actuación de las 3 A enciende una alarma, no sólo entre quienes estaban en la lista del Comando, sino en la comunidad. Con distintas manos ejecutoras e intereses, los explosivos comienzan a ser lamentablemente habituales también aquí, en Comodoro Rivadavia.

El viernes 5 de marzo de 1976, se encuentra un artefacto explosivo en La Pulga Azul, donde debía actuar María Vaner a la medianoche. Una hora antes, la actriz se transforma en espectadora, temerosa, junto al público que había ido a verla. Desde la calle San Martín, observan la tarea para desactivar la bomba, que estaba en un baño del local.

Las palabras “operativo”, “artefactos explosivos”, “detenciones” y “secuestro”, entre otras, se incorporan al lenguaje habitual.

Tapa de Diario Crónica del 11 de noviembre de 1975. Foto: Archivo de Crónica 

 

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Extraído del libro "Crónicas del Centenario" editado por Diario Crónica en 2001

Referencias en la nota

(1) Comunicado dado a conocer a través de Crónica el 18 de noviembre de 1975, que firma el Comando Austral de las 3 A.

 

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