Educadora, periodista, escritora, traductora y feminista: Juana Manso
Aulas mixtas en las escuelas, recreos, eliminación de castigos físicos para chicos y chicas, el fomento del juego y el aire libre en los establecimientos educativos son algunas de las propuestas de Juana Manso.
Nació una molestosa
(Juana Manso por Eduardo Galeano en el libro Los hijos de los días)
Hoy fue bautizada, en 1819, en Buenos Aires, Juana Manso.
Las aguas sagradas la iniciaron en el camino de la mansedumbre, pero Juana Manso nunca fue mansa.
Contra viento y marea, ella fundó, en Argentina y en Uruguay, escuelas laicas y mixtas, donde se mezclaban niñas y niños, no era obligatoria la enseñanza de la religión y estaba prohibido el castigo físico.
Escribió el primer texto escolar de historia argentina y varias obras más. Entre ellas, una novela que le daba duro a la hipocresía conyugal.
Fundó la primera biblioteca popular en el interior del país.
Se divorció cuando el divorcio no existía.
Los diarios de Buenos Aires se deleitaban insultándola.
Cuando murió, la Iglesia le negó sepultura.
Juana Manso escribió poesía y literatura; fue traductora de múltiples idiomas; fundó su propio periódico; creó y dirigió escuelas; propuso y llevó adelante políticas educativas innovadoras; peleó por los derechos de las mujeres convirtiéndose en precursora del feminismo en la Argentina, Uruguay y Brasil.
“Y llegará un día en que el código de los pueblos garantizará a la mujer los derechos de su libertad e inteligencia”, afirmó Juana Manso. La educadora argentina, precursora del feminismo, abogó incansablemente por la consideración de la labor docente como profesión científica, la introducción de nuevas ideas pedagógicas y, sobre todo, el bienestar integral de niñas y niños.
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Una voz femenina combatida…

Su vida no fue fácil en ningún aspecto. Primero, por haber sido mujer inmersa dentro de una cultura dominada por la mentalidad masculina. Segundo, su época estuvo signada por los enfrentamientos propios de la génesis de las naciones latinoamericanas y por las ideologías que, desde Europa, conmocionaban a América. En tercer lugar, por sus convicciones inamovibles sobre la ética, la moral y el bien social. Cuarto, por haber demostrado ser inteligente, creativa y apasionada. Todas estas condiciones que, desde una mirada actual, son muy loables en su tiempo escandalizaron, y como respuesta recibió injurias, ataques y críticas a su persona y sus obras. Juana Manso fue una voz en el desierto.
Juana no solo reivindicó los derechos de la mujer ejerciendo el rol de abogada defensora, sino que pretendió cambiar su representación social y su autoestima. En sus alegatos siempre concede a la mujer las mismas capacidades intelectuales que los hombres y, por lo tanto, los mismos derechos y obligaciones.
Aunque en su época raramente se lo reconocieron, muchos de sus proyectos, sugerencias y propuestas en materia de política social y educativa pueden considerarse las bases de futuras leyes, como por ejemplo la Ley de Matrimonio Civil, la Ley 1420 de educación común, gratuita y obligatoria, la de defensa de los derechos de los docentes, la que protege a la niñez desvalida, la que reconoce el papel de la mujer en la sociedad y la de las bibliotecas populares, entre otras.