Busca a “Bety”, su mamá que a mediados de los años ‘70 residía en Restinga Alí y de quien la separaron cuando era muy pequeña
Su padre la alejó de su mamá cuando era bebé y 45 años después la busca en Comodoro y la zona
La hija de esta mujer la busca incansablemente hace muchos años. Ha venido a Comodoro desde su lugar de residencia en la localidad rionegrina de Ingeniero Huergo y se ha vuelto con las manos vacías. Quiere desterrar eso que siempre le inculcaron: “Tu madre se fue con un camionero, seguro debe andar por el sur, en Comodoro o Chile”, le dijeron desde siempre, pero nunca estuvo convencida de esa versión e indagando hasta incluso le llegaron a decir que pudo tener el peor de los destinos.
“Una vez vine a Comodoro y la busqué por registros civiles, hospitales y entre personas que pudieran haberla conocido, conseguí su acta de nacimiento y también datos míos, pero ningún dato certero de una denuncia por desaparición de persona, pero al menos dos personas me contaron que mi papá era muy celoso y que pudo haberla matado...”; fue parte del diálogo telefónico que Perla Avilés (47) mantuvo con Crónica.
A Perla se la llevaron de muy pequeña de Comodoro y jamás volvió a saber nada de su madre. Es un misterio que arrastra de toda la vida y que quiere desentrañar. Elizabeth Edith Góngora, o simplemente “Bety”, tuvo la desgracia de perder desde muy chica a su también joven madre, que se quitó la vida tirándose desde el séptimo piso de un conocido hotel céntrico de esta ciudad.

Una triste historia de vida
¿Qué pasó con Elizabeth Edith Góngora, más conocida como “Bety”...? ¿Se fue con un camionero o es verdad que la hizo desaparecer Alfonso Góngora, el padre de Perla, que tenía 36 años cuando conoció a Bety, 15 años menor? Cuentan que ella era una bella jovencita que padecía un ligero retraso madurativo que la tornaba un tanto ingenua e incluso deseada por otros hombres que levantaban la furia de Alfonso, quien trabajaba en la antigua YPF.
“Siento que toda la vida me estuvieron mintiendo y ocultando secretos familiares, pero ya a esta altura solo quiero saber si mi mamá está viva, si rehízo su vida, si tengo más hermanos. No tengo nada que reprocharle, al contrario, solo estrecharla en un largo abrazo que no recuerdo haberle dado nunca… No había denuncia de su desaparición porque la familia de acá pensaba que se había ido con mi padre a Río Negro, y a mí siempre me dijeron que ella había abandonado a mi padre para irse con un camionero. Yo no creo que haya sido así y estoy segura que en Comodoro hay gente que debe conocer bien la historia y a ellos recurro para sacar esta dudas que me acompañaron toda la vida” testimonió, desde la localidad rionegrina de Ingeniero Huergo, Perla Avilés, quien en sus más de 30 años residiendo en el lugar cosechó una numerosa familia que la acompaña compuesta por su esposo, siete hijos y dos nueras.
Aquellos que quieran contactarse con esta mujer que busca a su progenitora, pueden hacerlo al número de teléfono celular: (+54 9) 298 493-3984.
Detrás de su propia historia de vida, se encontró con otra igualmente dolorosa
Buscando a su mamá halló a un hermano con el que pasó tres años maravillosos hasta que el destino se lo llevó.
Perla Avilés buscaba datos de la mujer que la trajo al mundo en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia y, tras varios años y ya con los medios tecnológicos avanzados, pudieron contactarse con su prima Gabriela Mayorga y otros familiares que buscaban lo mismo.
“Gracias a la tecnología pude contactarme con mi prima Perla y así saber que mi tía Bety nunca estuvo en Neuquén o Río Negro como pensábamos, lo único que recordamos es por palabras de Nancy, hermana de Bety, quien ya falleció hace algunos años, pero nos decía que 45 o 50 años atrás era casi inaccesible entrar a la casa donde vivía Bety con el padre de Perla. Era un hombre agresivo, muy machista, y 50 años atrás estaba como muy naturalizado ese proceder machista que ahora se combate con las igualdades de género” confesó ante Crónica Gabriela Mayorga.
Por su parte, Perla Avilés realiza otra confesión. A lo largo de los años que buscó a su madre encontró a un hermano por parte del padre: Omar Avilés, un hombre joven que tiempo atrás cobró notoriedad a nivel nacional por encontrarse a la espera de la donación de un corazón para poder seguir viviendo. “Haber conocido durante 3 años a mi hermano Omar fue algo maravilloso que me entregó la vida, además de la familia constituida que formé en Ingeniero Huergo... mi hermano fue la historia más linda que viví -confiesa con nostalgia Perla, y continúa la otra historia.
“Vino de vacaciones a visitarnos y se nos descompensó acá en la casa; todos recuerdan la página ‘Un corazón para Omar’... su corazón estaba prácticamente muerto, nos fuimos a Buenos Aires a esperar ese bendito corazón que llegó un 15 de abril, desde ese 15 hasta el 28 de abril entró al quirófano 11 veces y finalmente el día 28 su cuerpo no pudo más y se le fue la vida, por eso agradezco a Dios y a la vida haberme entregado esos 3 años maravillosos al lado de mi querido hermano”.