Vendimia en Laprida

Bóscaro: “Hacer el deseo de mi padre realidad es algo muy grande, me llena de orgullo”

Las uvas históricamente emplazadas en la propiedad de la familia Bóscaro – Sánchez, comienzan ahora a tomar otro color y pronto se realizará la segunda producción de vino, un anhelo y sueño que empieza a cumplirse y espera transformarse en una bodega local.
domingo 10 de abril de 2022
Bóscaro: “Hacer el deseo de mi padre realidad es algo muy grande, me llena de orgullo”
Bóscaro: “Hacer el deseo de mi padre realidad es algo muy grande, me llena de orgullo”

Ayer dos tambores con unos 200 kilos de uvas tintas y blancas de productores locales, duplicando la cantidad del año pasado, fueron llevadas a las instalaciones de Comodoro Conocimiento para posteriormente ser trasladadas a la bodega de Nant y Fall en Trevelin, y llevar adelante la segunda producción de vino con materia prima de Comodoro Rivadavia.
Se trata de la segunda vendimia llevada adelante en esta ciudad, que tuvo como punto de encuentro este año la casa de la familia Bóscaro-Sánchez, en el barrio Laprida, quienes hace tiempo se dedican a cosechar los frutos históricos de la propiedad y darles un valor agregado. En un futuro, el proyecto apunta a contar con una bodega vitícola en la ciudad.
“Hoy salieron los tambores de uvas de la agencia (Comodoro Conocimiento) y en Trevelin empiezan con todo el proceso de elaboración y maduración del vino, se deja estacionar para que comience a tomar el sabor, en el proceso final se embotella y envía el producto final” explicó a Crónica, el productor Aldo Bóscaro, y añadió que estiman que en unos cinco o seis meses podrían tener los vinos, tal como fue el año pasado con la primera producción.

En crecimiento

Según detalló Bóscaro, en la zona de Kilómetro 14 y 17 comenzaron con plantaciones de uvas de cero de manera que el próximo año o el siguiente podrían comenzar a producir vino. Este año las uvas que se enviaron blancas fueron de una familia de barrio Newbery y otra familia que reside en cercanías a este medio y una familia de Laprida, las tintas son de su propiedad solamente.
“Este es un proyecto creo que va a seguir creciendo, hay plantaciones nuevas de uvas especiales para vinificar y de distinto tipo, con uvas criollas se puede hacer vino igual. Sabemos que hay personas que se enteraron tarde o quizás temen participar, pero se van sumando” expresó.

Parrales históricos

Los parrales de la propiedad de Bóscaro tienen más de 60 años y han sido cuidados y mantenidos durante todo este tiempo. “Estaban desde antes que yo naciera, los plantó mi padre en su momento, mi mamá siguió manteniéndolos y un año después de que se fue en el ’84 empecé a trabajar en regarlos, y darles cuidado. A medida que pasa el tiempo se van cambiando y los transformo en espaldares para tener una mejor calidad de uva” detalló.
“El sueño mío y de Sandra (pareja) es tener una pequeña bodega en casa; el año que viene ojalá se pueda lograr procesar acá en Laprida, en Comodoro” apuntó. Y continuó: “esta conversación la teníamos hace mucho tiempo, de darle otro valor a lo que mi viejo hizo. Las uvas que cosechamos son plantas que mi papá puso hace 60 años, capaz en su momento quiso hacer vino, un deseo que no pudo cumplirse, y hoy hacer su deseo realidad es algo muy grande para mí, me llena de orgullo. Hay mucho potencial en Comodoro, se da todo pero hay que proponérselo, trabajar y lograrlo”.
Finalmente, expresó: “quiero agradecer a la agencia Comodoro Conocimiento que nos abrió las puertas para hacer esto realidad, al Municipio por acompañar, a Juan Pablo Luque y Nicolás Caridi por el apoyo y a Alejandro Brunetto, ingeniero agrónomo por dar soporte y asistencia a los productores”.