“Es una decisión patriarcal y también económica”
Luego de conocerse el veredicto de las jueces Ana Karina Breckle, Marcela Alejandra Pérez y María Laura Martini (Comodoro), quienes dictaron la absolución de Leandro del Villar, Ezequiel Quintana y Luciano Mallemaci, quienes estaban imputados por el abuso sexual de una joven de 16 años ocurrido en 2012 en Playa Unión, en distintos puntos de la provincia hubo manifestaciones en rechazo al polémico fallo.
En el caso de Comodoro Rivadavia, la concentración fue en la plaza de la Escuela Nº 83 convocada desde la Multisectorial de la Mujer quienes aprovecharon la oportunidad para hacer un video en solidad y acompañamiento a la sobreviviente.
“Apenas nos enteramos fue un repudio generalizado por la decisión de las juezas, también demostrando que no por ser mujeres iban a garantizar una condena, ya lo vimos en otros juicios y en otros casos, pero en este es brutal porque se esperaba que se considerara al menos con toda la presión social que hubo en las calles todo este tiempo, incluso hasta que la sobreviviente pudo denunciar” explicó a Crónica Emilse Saavedra, referente de la Multisectorial y continuó “es lamentable, vamos a seguir en las calles hasta que la abogada apele y realmente tengan una condena firme. Es importante que en la justicia tengan una condena pero la condena social también, vía redes sociales queremos que no se olviden las caras de estos violadores”.
Falta de pruebas
De acuerdo a las primeras informaciones de un fallo totalmente hermético, se indicaba que por falta de pruebas se había determinado la absolución, de manera que Saavedra señaló “que ilógico es porque eran muchos la cantidad de testigos que daban cuenta de lo que había pasado, en una ciudad chica donde todo el mundo comentaba de una situación que había existido y efectivamente sucedió y quizás también hubo un video. Pruebas sobraban de la aberración que había pasado entonces es injusto”.
Asimismo, apuntó “es una decisión patriarcal y también económica, estos violadores son hijos del poder, hijos de empresarios, hijos de políticos, con respaldo económico, entonces fueron absueltos”.
En este sentido, además expresó que “el planteo es pensar que tenía que tener la bombacha en una caja de cristal, hasta ese punto llegamos, al extremo de lo absurdo. La lección que nos quieren dejar es que las mujeres cuando nos violen tenemos que dejar todas esas prendas hasta poder denunciar, ninguneando el proceso que tuvo que atravesar la sobreviviente de este caso en particular y de todos los casos hasta que llegan a denunciar, es un delirio la falta de pruebas”.
Falta de perspectiva
Bajo este panorama, Saavedra puntualizó “fue una violación grupal donde los seis terminaron absueltos, primero tres y nos dicen que fue un ‘desahogo sexual’ y hoy terminan absolviendo a los otros. La realidad es que confianza cero en la justicia, hace falta una reforma judicial porque no se trata de que las jueces sean mujeres, no tiene que ver con una cuestión de género sino con una cuestión netamente patriarcal, un abuso de poder importante en un caso tan complicado como este”.
Respecto a las capacitaciones de género y la Ley Micaela, lamentó que “quien da las capacitaciones o hace que se apliquen las leyes que ya existen, son los mismos que garantizan la impunidad de estos violadores, ni siquiera confiar en hacer una denuncia porque llegas a juicio y te liberan a los seis violadores”.
Finalmente, respecto a la situación de Comodoro, sostuvo “siempre denuncio que las comisarias de la mujer no toman las denuncias por violencia de género, las ningunean, les piden pruebas y si no están medio moreteadas o medio muertas no les toman las denuncias, entonces ya parte desde el inicio mal el sistema, está mal planteado”.