El vandalismo no da tregua en la plaza del barrio Las Orquídeas
En una continuidad de los destrozos sobre los elementos que oportunamente se instalaron en la plaza del barrio Las Orquídeas, de los que ya este diario hiciera mención en notas anteriores, ayer se observó el derribo -nada más que por hacer daño-, de la tercer mesa “de concreto” del paseo público.
Seguramente se pensó que si las mesas, con tablero de ajedrez incluidos, se colocaban con un material que resiste y fijadas al piso, sería imposible llevarlas o destruirlas pero, lamentablemente, esa intención de que duraran en el tiempo chocó con la sin razón de quienes atentan contra el interés comunitario.

Además de la falta de atención al “paseo verde” -para sostener el verde-, y de los “regalitos de los perros” que quedan en el predio -debido a que sus dueños no llevan la bolsita correspondiente para hacerse cargo- de las cuatro mesas instaladas en la plaza solo queda una.

Según denuncian los vecinos, el “trabajo destructor” sobre la tercera mesa de concreto llevó varios días, ya que se graficó el vandalismo, y ayer apareció totalmente destruida, con la parte superior totalmente separada de su base y con los hierros nervados a la vista, marcando la brutal intención de hacer daño por hacer daño, ya que el elemento destruido “ni siquiera arroja algo para llevarse”.
Con el renovado pedido, desde el mismo barrio Las Orquídeas volvieron a reclamar por el arreglo del paseo a quien corresponda, y a los vecinos -porque se duda que haya gente de otro sector de la ciudad que se acerque a destruir- “que cuide lo que nos pertenece a todos, tanto en el mantenimiento del paseo como en la responsabilidad de la limpieza del sector, después del paseo con sus perritos”.