Una millonada “bajo las patas”
Nacidos como dichos populares camperos, la modernidad permite la utilización de algunos de ellos y, en su utilización urbana, bien puede servir para el caso el “bajo las patas” ya que, precisamente, la nota aduce a la sumatoria -devaluada en costos- del valor puesto en calle en la Corrida Internacional de Crónica, y en los pies de los atletas.
Es que, con costos comerciales que “asustan”, el calzado deportivo adquiere valores prohibitivos para muchos bolsillos y más aún cuando en una familia son varios integrantes, particularmente niños o adolescentes.

Si bien en la presente edición de la corrida se cuenta con algo más de 2.500 inscriptos, si se redondea en 2.000 pares de zapatillas a un valor de $15.000, el total arroja un resultado que suma muchos ceros y eleva la cifra a unos 30 millones de pesos que, durante la jornada de ayer, salieron a recorrer las calles de la ciudad.

Claro que si bien “el deporte es salud”, hay que contar con la moneda suficiente para poner en marcha los entrenamientos que ayuden al bienestar físico de cualquier persona de manera individual y, cuando se trata de un conjunto, los valores se elevan considerablemente.
A esos 30 millones promedio que surgen de calcular el valor en los pies de los atletas, la cifra se elevaría considerablemente, casi con seguridad, doblando o triplicando ese número si se suma muñequeras, remeras, calzas o algún cronómetro, con el que van midiendo su performance en el recorrido.

De esta manera, y con una verdadera “millonada bajo las patas”, la Corrida Internacional marcó otro número distintivo que se suma a la cantidad de atletas, las horas de entrenamiento, los tiempos de competición o el histórico “57”, que marca la edición de la maratón de Crónica que se ha transformado en un emblema deportivo patagónico.