Sueldos, cargas sociales, alquileres, servicios e impuestos
Un alto costo para que los negocios sigan funcionando
“La verdad es que todas las semanas hay aumentos de precios. A fin de año hubo un aumento, pero nosotros dejamos los precios ahí, no movimos nada, tenemos los mismos precios que teníamos a fin de año. Por lo general, en enero las ventas bajan mucho, si subimos los precios, es peor para nosotros, porque vendemos menos. Pero es cierto que la carne aumenta todas las semanas, entre diez y quince pesos. Sobre fin de año, hubo cortes que aumentaron entre treinta y cuarenta pesos, otros tuvieron aumentos de veinte pesos. En enero, nosotros decidimos no aumentar los precios porque ya lo teníamos aplicado en diciembre, ya lo teníamos contemplado, sabíamos que iba a pasar esto”, destacó Ramat.
En cuanto a los cortes que más lleva la gente, coincidió con los demás carniceros entrevistados por este diario. El asado cuesta 990 pesos, y está en oferta, porque el precio real es de 1.100, pero es un corte que se está vendiendo muy poco, dijo. Después, la gente suele llevar pulpa, paleta, bola de lomo y cuadrada. “La bola de lomo y la cuadrada cuestan 900 pesos, la nalga 990. La carne picada, vendemos la especial a 800 pesos” indicó además.

“La gente ya se acostumbró a esto”
El carnicero que tiene su local en la calle Alvear dijo que lo que él nota en los clientes es un gran nivel de resignación, ya que muchos se acostumbraron a los constantes incrementos en el precio de la carne. La situación no es algo nuevo, ya que durante el 2021 también hubo fuertes incrementos. El año pasado, a pesar de los cepos y los congelamientos en los precios, la carne aumentó un 60 por ciento.
“La gente un poco ya se acostumbró a esto, ya lo toman como algo normal. Hay otros que se enojan, que vienen y te reclaman que el día anterior pagaron veinte pesos menos, y los que damos la cara somos nosotros, no tenemos la culpa. Si los proveedores nos aumentan, nosotros tenemos que aumentar; yo no sé si es un tema de la gente del campo o del frigorífico, pero los aumentos llegan. Después está el tema de los impuestos, hay muchos impuestos municipales y otros nacionales. Hoy un empleado gana 70.000 pesos en promedio, pero además hay que pagar otros 30.000 en cargas sociales. A eso hay que sumar la luz, el gas, el alquiler del local. Para mantener el negocio funcionando, contando los impuestos y el alquiler, se gastan aproximadamente 200.000 pesos”, cerró Ramat.
