La Iglesia Católica renueva la fe y la esperanza para el 2022, el año en el que la pandemia del covid podría llegar a su fin
El mensaje del rector mayor de los salesianos: “Hagan todo por amor, nada por la fuerza”
Todos los años, el rector mayor de los salesianos de Don Bosco, envía un mensaje para toda la comunidad de la Iglesia Católica, un mensaje que busca generar reflexión y trazar un balance sobre el año que termina. Este año, el lema apunta a reforzar uno de los pilares fundamentales de la religión cristiana: el amor. El director del Colegio Salesiano Deán Funes, Andrés Quezada, se refirió en diálogo con Crónica al mensaje enviado desde la ciudad de Roma y brindó sus reflexiones sobre el 2021 y lo que esperan para el 2022.
“Como sociedad, como instituciones, venimos de dos años de incertidumbre, dos años en donde no hubo claridad para muchas cosas, donde hubo mucho miedo instalado, muchas situaciones personales que estuvieron atravesadas por las pérdidas familiares, con el hecho de saber qué iba a pasar si nos vacunábamos o no, si la enfermedad avanzaba o no, la economía del país y otros temas. En Chubut, la incertidumbre con la educación y las recientes movilizaciones en contra de la minería fueron otros temas que preocuparon. Hemos vivido situaciones complejas, pero también, algo interesante que nos pasó dentro de todo esto, es el hecho de que se instaló mucho la idea de la conciencia colectiva”, expresó Andrés Quezada, director del Colegio Salesiano Deán Funes.
En esta línea de análisis, el docente rescató la idea de que, la pandemia, en gran medida, llevó a las personas a pensar en el otro, más que en uno mismo. El director de la casa salesiana Deán Funes destacó que, pese a todo lo malo que trajo aparejado la pandemia del coronavirus, se vislumbró un gran crecimiento como sociedad, en el sentido de cuidar al otro, teniendo presente que, uno no puede salvarse solo, sino que esto es algo que hay que llevar a la práctica en conjunto.
“Me parece que esto ha sido algo positivo de la pandemia, saber que nos tenemos que manejar como sociedad y que, indefectiblemente, necesitamos del otro, y el otro necesita de nosotros. Creo que este es un mensaje que se está viendo y mucho. Pienso que lo que no nos destruye nos fortalece, es un poco lo que nos está pasando como sociedad. Esta fue una crisis muy fuerte, muy dura, pero creo que a la larga, nos va a terminar fortaleciendo. Todo esto, va un poco de la mano con el tema del aguinaldo 2022 que envió el rector mayor de los salesianos, que nos propone hacer todo con amor, y nada por la fuerza”, planteó el entrevistado.
“Tenemos por delante una gran esperanza”
En otro tramo de la entrevista con este diario, Andrés Quezada recordó la palabra de Jesucristo y los mandamientos de la religión católica, que en un principio, eran más de diez. En este sentido, el director del Deán Funes habló sobre dos mandamientos que resultan esenciales para los católicos: amar a Dios y amar al prójimo. Además, dejó un mensaje reflexivo de cara al inicio de un nuevo año.
“El mensaje del aguinaldo del rector mayor de los salesianos es muy interesante, porque vuelve a las raíces del cristianismo. La frase dice ‘hagan todo por amor, nada por la fuerza’. Justamente, el amor, en la religión católica, es algo muy fuerte. Hubo momentos en la historia, cuando Jesús predicaba, en donde a él se le preguntaba cuál era el mandamiento más importante, porque en esa época había cientos de mandamientos, pero nosotros solo conocemos diez. Jesús lo que hizo fue hablar de dos que son básicos: uno es amar a Dios con todo el corazón, alma y mente, y el segundo, es amar al prójimo, igual que a uno mismo. Cuando pensamos en el amor, hablamos del amor verdadero, no del sentimentalismo. El amor es algo muy fuerte, porque es lo que nos vincula humanamente, nos vincula con el otro. Ahora bien, para amar a los otros, primero tenemos que amarnos a nosotros mismos”, sostuvo Quezada.
En este sentido, el director del Colegio Salesiano Deán Funes profundizó este último tema y señaló que para que el ser humano alcance el amor propio, antes debe existir un proceso en el cual la persona se cuide a sí misma, se respete y valore. “Amar al otro también implica aceptarlo como es y no depender de nadie, implica confiar y saber que la otra persona a la que amo no es perfecta, y también ser desinteresado. A veces se dice que el amor duele, pero esto no es así, el amor verdadero no duele. Podemos decir que el amor es base y raíz de nuestra iglesia católica. Creo que es algo muy importante esto de volver a los orígenes del cristianismo, al mandamiento del amor, porque es algo que nos vincula como sociedad y nos hace pensar en nosotros mismos desde una perspectiva positiva, no desde el egoísmo, y nos hace pensar también en el otro”.
“Creo que, pensando en el 2022, podemos unir los dos mensajes, el del año anterior y el de este. Empezamos con el mensaje anterior, que nos decía que nos movía la esperanza, y para el 2022 nos proponen hacer todo por amor y nada por la fuerza. Creo que, como cristianos, para el 2022 tenemos que estar dispuestos a vivir esto, pero también tenemos que estar dispuestos a ir por un camino más sano, saber que tenemos por delante una gran esperanza de que las cosas pueden estar mejor, y que si vivimos pensando en el amor que tenemos por nuestro prójimo, seguramente las cosas se van a ir encaminando”, concluyó Quezada.