Elecciones: Comodoro sumó voluntades electoras y desarrolló una jornada sin novedades
Con algo más del 70 por ciento de los electores -de los casi 450 mil ciudadanos habilitados en la provincia- cerró ayer la elección por legisladores nacionales que busca renovar dos bancas en la Cámara de Diputados y tres en la Cámara de Senadores.
La jornada se desarrolló sin mayores novedades, salvo algunas demoras en la habilitación de mesas por la ausencia de autoridades, las que finalmente se suplieron con los vocales designados y se abrieron a los votantes a las 9 de la mañana.
Con los primeros datos sobre el total de electores, Chubut se sumó a la media nacional en cuanto a la cantidad de votantes, lo que mejoró la participación ciudadana respecto de las PASO y la decisión de participar de los 449.289 electores en toda la provincia.

La elección se transforma en una participación ciudadana muy importante ya que define la nueva distribución de bancas en el Congreso Nacional y con ello, el futuro ejercicio del poder político en el país aunque, en lo que hace al Chubut, también comienza a definir perfiles de cara a la próxima elección 2023 para cargos ejecutivos.
En Comodoro Rivadavia, la jornada electoral se realizó con características similares a otras elecciones, con poca presencia durante las primeras horas, participación que se incrementó sobre el mediodía y se hizo más concurrida desde las 15 horas en adelante hasta las 18, horario en que se cerró la posibilidad de emitir voto.

De acuerdo con lo observado en diferentes establecimientos o espacios en los que se habilitaron urnas, el desarrollo de la jornada electoral fue normal, con mayor presencia de electores respecto a septiembre y sin mayores inconvenientes, salvo situaciones puntuales como el robo de un celular a un fiscal de mesa -que finalmente fue recuperado- o un ataque a piedrazos contra los vidrios de la escuela 155 -ubicada en el sector oeste de la ciudad- entre las situaciones más oscuras.
En contrapartida, y altamente destacable, se observó la presencia de electores de avanzada edad, dispuestos a “hacer cumplir su derecho electoral”, tal como ocurrió con Eduardo Bernal que, próximo a los 100 años, no faltó a la cita con la urna en la elección por legisladores nacionales.
