Falleció Galo Oviedo, el histórico dirigente del Partido Comunista

miércoles 08 de septiembre de 2021
Falleció Galo Oviedo, el histórico dirigente del Partido Comunista
Falleció Galo Oviedo, el histórico dirigente del Partido Comunista

En horas de la mañana del martes se anunció el fallecimiento de Galo Oviedo a sus 88 años de edad, se trataba de un histórico dirigente del Partico Comunista (PC) de Comodoro Rivadavia.

Fue militante durante gran parte de su vida, comprometido con las luchas sociales y de los trabajadores, se presentó como candidato en varias ocasiones, fue secuestrado y torturado durante la última dictadura cívico militar; y en el año 2012 recibió un homenaje por su trayectoria política.

Galo nació en Salta en 1932 y se crió en San Antonio de Los Cobres, siendo el mayor de 7 hermanos. Tiempo después elegiría Chubut como provincia de residencia donde desarrolló su militancia junto a su esposa, Elena González, docente universitaria y secretaria adjunta del Asociación de Docentes Universitarios (ADU). Juntos tuvieron tres hijos y cinco nietos.

Su hijo Sebastián lo recordó de esta manera: “diariero, centro fuchilatore, maestro mayor de obra, experto en cosquillas, lector, militante del partido comunista, admirador de Javier Solís, fundamentalista de la pastafrola, de River. Secuestrado por la Dictadura en 1977. Del kirchnerismo en la grieta. Compañero de Elena. Padre de Guillermina, Nicolás y Sebastián. Abuelo de Mica, Sara, Mora, Rita y Elenita. Tío, Cuñado, yerno, hermano y camarada. Nos despide a todos, hasta la Victoria Siempre”.

“Uno más de los olvidaos”

Al conocerse la noticia de su fallecimiento, varias personas lo recordaron en las redes sociales, entre ellos José Schulman, presidente de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, quien escribió un texto titulado “Galo Oviedo, uno más de los olvidaos”, en relación a la famosa canción folclórica.

Asimismo relata: “Galo era salteño, y lo fue hasta el último día, tranquilo, con ese aire andino indisimulable a él no lo arrearon a la frontera, se fue al límite austral del país por vocación revolucionaria, porque había que sostener la organización comunista en un sitio como Comodoro Rivadavia”.

Cuenta que la caída de la Unión Soviética puso en duda el sentido de la lucha en los militantes comunistas y en este marco, Schulman recuerda que Galo le dijo: “¿Hice bien en venirme de Salta, qué hago yo en este paraje de vientos, y para esto hice cagar de hambre a Elena, a los chicos, para esta mierda me secuestraron y torturaron en el 77? Claro que sí, se dijo, nosotros somos comunistas porque hay hambre y frío, porque el capitalismo es intrínsecamente inhumano y nosotros queremos todo lo humano para los seres”, y asimismo el escritor señala “ese es el Galo que yo conocí y aprendí a valorar y a querer”.