Los padres de la Escuela 146 exigen una solución a los problemas de gas
En el mediodía del viernes, un grupo de padres y madres de la Escuela 146 se reunió para manifestar su preocupación por las condiciones del edificio escolar y la suspensión de actividades escolares. Estuvieron presentes también la directora de la institución, la supervisora Grisel Quiñonero y representantes de ATE, gremio que nuclea a porteros y personal de cocina.
El encuentro permitió tener más precisiones sobre el estado de las reparaciones y también sobre las responsabilidades del caso. “Así, la supervisora afirmó que, desde el año pasado, la dirección de la escuela ha presentado sucesivas notas alertando sobre los problemas de gas y solicitando los arreglos correspondientes. Sin embargo, hasta el día de la fecha, el trabajo no fue terminado. Hay pérdidas de gas en diferentes puntos del edificio y no funciona la caldera que calefacciona el SUM, que es el espacio en el que los niños tienen el recreo”, señaló uno de los padres en diálogo con Crónica.
La responsabilidad de Obras Públicas
“Los padres y madres acordamos enviar una nota al director regional de Obras Públicas Daniel Boudargham, que es el responsable de la ejecución de las obras de reparación. Según indicaron las autoridades escolares, esta dependencia ha contratado una empresa para la realización de estas tareas, pero todo está paralizado. La empresa dejó el trabajo sin terminar y, además, hay problemas que todavía no fueron tomados en cuenta por el sector de Obras Públicas”, agregó.
Asimismo, sostuvo que “el portero de la escuela indicó, a modo de ejemplo, que hay una pérdida de gas en una cañería que está a la vista, en el frente del edificio”.
El retorno a la presencialidad
Por último, el entrevistado dijo que en la reunión también se conversó sobre la posibilidad de volver a las clases presenciales. “Vale apuntar que ATE recomendó a sus afiliados no asistir a la escuela mientras no estén dadas las condiciones de seguridad adecuadas. Esto influye también en la posibilidad de que los alumnos tengan clases, más allá de la voluntad de los docentes, ya que no puede haber una escuela abierta sin el personal de maestranza. Exigimos una rápida solución, ya que la prolongación de la virtualidad perjudica los procesos de aprendizaje de los niños”.