jueves 16 de septiembre de 2021
18.9ºc Comodoro Rivadavia

Correr inclinados hacia adelante favorece las lesiones deportivas

miércoles 01 de septiembre de 2021
Correr inclinados hacia adelante favorece las lesiones deportivas

Realizar ejercicios de estiramiento antes y después de la práctica deportiva, hidratarse bien antes, durante y después del ejercicio y procurar un buen descanso nocturno. Esos suelen ser, a grandes rasgos, los consejos para evitar lesiones deportivas, más precisamente los que escuchan quienes hacen running. Pero, ¿hay algo nuevo en ese horizonte?

La respuesta es “sí”. Un estudio reciente de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, sugiere que cierta forma en que algunos acomodan el torso durante el trote puede favorecer el riesgo de lesiones. El trabajo, cuyas conclusiones publicó la revista especializada Human Movement Science, cuestiona la noción popular de que las lesiones en las extremidades inferiores típicas del running están relacionadas solo con lo que sucede por debajo de la cintura (malas posturas, falta de elongación, etcétera).

El estudio norteamericano mostró que los pies golpean el suelo más frecuentemente cuando las personas se inclinan hacia adelante mientras corren. El resultado es que la costumbre de inclinarse hacia adelante al correr ejerce una presión excesiva sobre las caderas, las rodillas, las piernas y los pies, lo que puede provocar problemas de uso excesivo, advierten los investigadores.

Más precisamente, esta postura "puede provocar síndrome de dolor femororrotuliano, síndrome de la banda iliotibial y fascitis plantar", comentó la autora principal, Anna Warrener, de la Universidad de Colorado.

En definitiva, de lo que se trata es de un mayor riesgo de sufrir lesiones por ‘sobreuso’: “Las lesiones por sobreuso son más comunes en los deportes que las lesiones agudas, ya que son sutiles y por lo general se producen con el tiempo, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento”, explicó el doctor Ignacio Dallo, especialista en Medicina Deportiva de la Universidad de Rosario.

“Los errores de entrenamiento suelen ser la causa más común de lesiones por uso excesivo. La mayoría de las lesiones por uso excesivo pueden prevenirse con una formación adecuada y el sentido común”, agregó.

Pasos cortos y sobreuso

La investigación en cuestión evaluó las distintas posturas de los corredores y en algunos casos incluso tuvieron que forzarlos a correr de forma que no era la habitual. "Tuvimos que crear una forma en la que razonablemente pudiéramos obligar a alguien a inclinarse hacia adelante que no los hiciera sentir tan incómodos al punto de que cambiaran todo sobre su forma de andar", comentó la doctora Warrener.

La hipótesis que guió el estudio era que “cuanto más se incline hacia adelante el corredor, su pierna necesitará extenderse más para evitar que su masa corporal se caiga del área de apoyo. Como resultado, aumentaría la frecuencia de zancadas y adelantamientos". Pero lo que sorprendió a los investigadores fue la relación entre la frecuencia de los golpes y la longitud de la zancada: “Lo inverso era cierto. La longitud de la zancada se acortó y la velocidad de la zancada aumentó".

Al inclinarse hacia adelante al correr, mostró el estudio, la longitud de la zancada promedio disminuyó en 13 centímetros, mientras que la frecuencia de la zancada aumentó de 86,3 a 92,8 zancadas por minuto. Al mismo tiempo, el adelantamiento relativo a la cadera, donde el pie aterriza demasiado por delante, aumentó en un 28% cuando los corredores se inclinaron hacia adelante.

En definitiva, el correr con el torso inclinado hacia adelante disminuiría el tiempo que los pies de los corredores pasan en el aire entre los pasos cuando corren; así, se necesitan más pasos para recorrer una misma distancia, con el consecuente mayor impacto por kilómetro recorrido. Y de nuevo, el problema es que favorece el sobreuso de músculos y articulacione

Te puede interesar
Últimas noticias