Notable deterioro del histórico monumento al Carrero Patagónico
Ubicado en una plazoleta que lamentablemente solo se mantiene en su parte posterior -porque ese sector finalmente se transformó en estacionamiento de la ciudad- es notable el deteriorio integral del monumeto al Carrero Patagónico, que recibe o despide de la zona céntrica de la ciudad a miles de personas, pese a que eran habituales las fotos en el lugar de candidatas a reina, quinceañeras o de recién casados.

Cada uno de ellos, buscaba un espacio que, en el tiempo, recordara el vehículo que fue parte de las tareas fundacionales de Comodoro Rivadavia o, colocado al costado del carro y mirando al mar, del hombre aquel, pionero, que se extasió con la vista del Atlántico desde el pie de la Punta Borja.
Con todo y pese a la historia misma que representa el monumento en general, tanto la figura del hombre como la misma carreta, sufre el deterioro del tiempo y seguramente, se terminará perdiendo si no se le ofrece un “servicio de mantenimiento” que se precisa, visiblemente.

Es que, por ejemplo, el carro de carga ya no tiene el pescante donde viajaba el carrero o la lanza que separaba y donde se ataban los animales de tiro, mientras que el monumento del “transportista”, ha perdido parte de sus botas -carcomida por el salitre de la zona- o esta a punto de perder el brazo que levanta hacia la vista para otear el horizonte, mientras que las ruedas de “la chata”, seguramente necesitarán alguna contención para evitar que un día rueden peligrosamente en busca del declive que le ofrece el lugar.
Sin dudas que un monumento, una referencia con valor histórico-social en la ciudad que fue evaluado como tal para emplazarlo en el ejido urbano, encontrará el mantenimiento que precisa para que el comodorense no pierda parte del inicio de su historia.