Dudas en el mercado por la estrategia de Caputo ante la falta de liquidez

El mercado financiero argentino atraviesa jornadas de tensión, marcadas por una tasa de caución que alcanzó el 191% nominal anual y una recompra de deuda del Tesoro por 1,75 billones de pesos que no logró estabilizar la liquidez en el sistema. Crecen las dudas sobre la estrategia de recompra de deuda de Luis Caputo.
viernes 06 de noviembre de 2026

La tasa de caución, que funciona como un termómetro de la liquidez para bancos y sociedades de bolsa, registró una volatilidad inusual. Mientras el promedio ponderado en BYMA se ubicó en el 29,62%, las operaciones extremas tocaron picos del 191%. "No es normal que la tasa de fondeo un día pueda irse de 20 a 200 sin que a nadie le importe", cuestionó un analista financiero ante la falta de respuesta del mercado tras la intervención oficial.

Ante este escenario, el Banco Central debió extender la rueda de operaciones Repo hasta las 18 horas, logrando negociar un volumen total de 5,8 billones de pesos. Esta medida fue fundamental para contener la presión, en un contexto donde los operadores locales observan con cautela el comportamiento de los activos financieros y el impacto del riesgo país, que ya supera los 900 puntos básicos.

Sospechas sobre la recompra de deuda

La recompra de bonos por 1,75 billones de pesos, que incluyó instrumentos como el TXMD9 y el TXMJ0, generó interrogantes sobre su verdadera finalidad. Fuentes del mercado sugieren que la operación podría haber sido canalizada a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES o el Banco Nación, lo que explicaría por qué no se tradujo en una inyección real de liquidez. "No se vio reflejado en la liquidez la operación vista ayer en la curva pesos", explicó un operador, alimentando la hipótesis de que el ministro Luis Caputo estaría utilizando recursos públicos para facilitar la salida de grandes fondos de inversión.

Esta estrategia, interpretada por algunos como un "paraguas" para que los grandes capitales realicen ganancias sin desplomar los precios, ocurre en un momento donde el carry trade pierde atractivo. Con el giro de utilidades y dividendos alcanzando los 4.977 millones de dólares en el primer semestre de 2026, la presión por dolarizar carteras y abandonar los títulos en moneda local se intensifica, dejando al equipo económico frente al desafío de sostener un esquema financiero bajo una creciente desconfianza externa.

 

Redactado con información de la periodista Luciana Glezer para La Política Online.