El escándalo del final

Sobre el cierre del encuentro, los futbolistas del Canalla y el Pincha se trenzaron en las inmediaciones del Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del
sábado 26 de septiembre de 2026

Ya en la previa, la final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata hacía prever que iba a ser un partido caliente. Y así fue, con un desenlace verdaderamente lamentable.

Con varias polémicas de arrastre por el flojo arbitraje de Darío Herrera, bastaba una chispa para encender la furia, la cual llegó en la última acción del encuentro.

Después de un contraataque, Julián Fernández anotó el 3-1 que selló el marcador y, por un festejo de Agustín Sandez de cara a los hinchas rivales, los jugadores del Pincha se le fueron al humo.

En un efecto bola de nieve, cada vez más protagonistas fueron agigantando el tumulto y el problema se trasladó a la zona mixta del Estadio Único Madre de Ciudades, donde voló más de una piña.

Mientras tanto, en el terreno de juego, el juez decidió en primera instancia dejar que pasara el tiempo. Sin embargo, al notar que el problema era insostenible, optó por terminar el cotejo.

Más tarde, el defensor del conjunto santafesino brindó declaraciones y pidió disculpas por su accionar.

"Me dejé llevar por la euforia del momento, no es algo que esté bueno y me arrepiento. Le pido disculpas a los jugadores de Estudiantes que se sintieron ofendidos. No corresponde", expresó el Gusa.

Ahora, habrá que prestar atención en las próximas horas al informe del juez para saber si se castigará a alguno de los implicados.