Un gol heroico de Huracán para ganar, ponerse en carrera y esperar el clásico

Herido, pero nunca muerto. Huracán que estaba arrinconado por las pálidas y las lesiones, terminó dando una lección de grandeza. Le ganó sobre la hora a la Comisión de Actividades Infantiles y tomó un oxígeno inesperado a una semana del primero de dos clásicos ante Jorge Newbery.
lunes 21 de septiembre de 2026

Thomas Paredes, el pibe caletense de los goles agónicos, marcó el único –y festejado– tanto que le permitió al Globo ganar por primera vez en lo que va del Federal.

La CAI, esta vez sin respuesta y con un juego distante del que venía sosteniendo, no pudo romper el cerco y dejó pasar una oportunidad para acceder a una clasificación que parecía firmada.

Con Hawrylak y Abarzúa metidos entre los once, la CAI trató de mantener su habitual propuesta: posesiones cortas, transiciones y pelotas largas para sus delanteros. Al revés, Huracán, desde sus limitaciones, extrañó a sus piezas ausentes y apeló al orden como mejor argumento.

Desde esa lógica, el Globo mostró una férrea convicción y territorialmente pareció controlar a un rival sin pista de despegue. Curiosamente, la CAI entró en pausa y extrañó la pelota en la salida porque Huracán lo apretó, provocando situaciones fallidas y pases imprecisos. Maximiliano Benito tuvo la primera oportunidad, en un espacio provocado entre los centrales. Y su remate desviado cerca del palo era una muestra cabal de un mejor arranque visitante.

Huracán creció desde la modestia y la misma adversidad lo terminó haciendo fuerte. Salieron por lesiones Benegas y Blanco, poniéndole aún más lastre a la situación y a la falta de recambio expuesta por el equipo de Montesino. Igual lo sostuvo con uñas y dientes, impidiendo que la CAI progrese.

A la vuelta del descanso, el local cambió el chip y pareció reencontrarse con su juego. Abregú, que estuvo ausente sin aviso, irrumpió con tibieza y el ingreso de Miroglio pareció activar algunos circuitos creativos.

El cambio se plasmó en un tiro cruzado desde afuera de Chiquichano que Zacarías sacó al córner con esfuerzo; enseguida Abregú sacudió el poste con su primer intento cercano y Miroglio se sumó a la lista de los que probaron, sin suerte, desde afuera.

Huracán lo sostuvo con puntos altos: Benito y Araya se multiplicaron, los pibes cumplieron desde el banco y los defensores casi no fallaron, custodiando el cero a como dé lugar.

La CAI no tradujo en superioridad su sensación de dominio y no encontró explosión en las variantes. El colombiano Ortíz no logró conectar de cabeza un centro de Jara y de nuevo el colombiano pudo convertir de no mediar una providencial salvada de Zalazar desde la misma línea.

El Globo, al final, mostró la chapa de su historia y le puso al partido un cierre inesperado. Jugando la heroica, defendiendo con el corazón, con las pulsaciones a mil, hizo lo que no parecía estar en los planes: Después de un ataque masivo en el que la CAI pudo resistir, Pablo Zalazar volvió a meter la pelota al área y, con el último aliento, Thomas Paredes definió en soledad y terminó pateando al gol en el minuto 49.

Acaso fue una lección de las que el futbol suele dar. De tanto golpear la puerta sin poder entrar, la CAI terminó perdiendo un partido difícil de explicar. Y Huracán, a pura disciplina, festejó por primera vez en un Regional que le venía resultando esquivo; con medio equipo entre algodones, pero sin rendirse.

A una semana de un doblete clásico, encontró aire, recuperó confianza y se potencia desde lo mejor que sabe hacer.