Concluye el juicio contra la maestra acusada de presunto abuso en escuela de Trelew
Está concluyendo en los Tribunales de Trelew el juicio contra la maestra acusada de abuso y maltrato a tres alumnos suyos: ya depusieron los cerca de 50 testigos que tiene el caso, declaró la docente asegurando “ser inocente”, el martes alegarán los abogados de ella, la fiscalía y la acusadora privada que representa a los denunciantes; y a más tardar el viernes que viene se sabrá si es declarada culpable o es absuelta.
El debate que desde el lunes de la semana pasada se lleva a cabo a puertas cerradas en la Oficina Judicial de esta ciudad es para dirimir la situación procesal de Roxana Ortega, a quien denunciaron en julio de 2024 porque –supuestamente– llevaba una maleta de grandes dimensiones al colegio “con objetos medievales de tortura”, con los que –aseguraron sus denunciantes– les pegaba a los chiquitos en el aula durante los recreos, cuando no había testigos. También, de acuerdo a lo que le atribuyen, les sacaba fotos y los manoseaba. Esto supuestamente sucedía en la Escuela 201 del barrio “Las Mil Viviendas” de Trelew.
Para los abogados de la imputada, los doctores Oscar Romero y Facundo Bonavitta los hechos “nunca existieron” y serían parte de una construcción elaborada por los chiquitos que son supuestas víctimas en el intrincado caso (quizás influenciados por mayores) y creen que eso quedó suficientemente probado durante el juicio con las declaraciones de miembros de la comunidad educativa, entre alumnos, docentes y no docentes.
Los letrados ya adelantaron que van a pedir la absolución de la maestra y esgrimirán los argumentos del por qué Roxana Ortega debe ser exonerada de culpa y cargo la semana que viene cuando les toque alegar.
Contrariamente, la fiscalía considera que está en condiciones de pedirle la condena y que vaya varios años a la cárcel, al igual que la querellante que representa como acusadora a los padres de las tres supuestas víctimas.
Ayer viernes, iban a declarar los últimos tres testigos aportados por la defensa de la imputada que eran padres de otros alumnos, de compañeritos de los que denunciaron haber sido abusados e iba a deponer la docente pero como el caso se ventila a puertas cerradas hasta última hora no trascendía qué había dicho en su deposición.
Se sabía sí, que iba a esgrimir su inocencia y que en ese contexto hablaría de las denuncias que le hicieron, además de la situación que le tocó vivir a ella y a su familia en estos últimos años, a raíz de la grave acusación que le endilgaron.