YPF lidera Vaca Muerta operando la mitad de fracturas totales del semestre
La actividad en la formación no convencional de Vaca Muerta ha vuelto a reescribir su propia historia durante la primera mitad de 2026. Entre enero y junio se completaron un total de 14.958 etapas de fractura en la cuenca Neuquina, consolidando un nivel de actividad inédito para un primer semestre y ratificando el rol del shale como el motor indispensable del entramado energético y productivo nacional.

El fenomenal despliegue operativo tuvo un claro e indiscutible denominador común: la compañía de mayoría estatal YPF. La petrolera de bandera reafirmó su hegemonía técnica y financiera en el sector al ejecutar 7.065 etapas de fractura, una cifra que equivale de forma aproximada al 47% de todo el esfuerzo de completación realizado en la cuenca durante el período. El agresivo programa de perforación y fractura de YPF abarcó ocho bloques estratégicos de petróleo y gas, consolidando un liderazgo de escala que tracciona al resto de la industria.
Un junio para la historia
La aceleración de los trabajos se hizo sentir con especial intensidad hacia el cierre del periodo. Durante el mes de junio se ejecutaron 2.760 etapas de fractura, estableciendo la marca mensual más alta registrada desde que se inició el desarrollo masivo de la formación neuquina hace más de una década. Con este último empuje, el promedio general del semestre se ubicó cercano a las 2.500 fracturas al mes, un ritmo de perforación y estimulación hidráulica que pulveriza los promedios de años previos.

Los analistas y técnicos del sector miden minuciosamente las etapas de fractura —el proceso en el cual se bombean fluidos a alta presión para generar los canales de conductividad en la roca madre— debido a que este indicador anticipa con fidelidad milimétrica el volumen de nuevos pozos que entrarán en producción en los meses subsecuentes. Ante los resultados acumulados, la industria proyecta con firmeza que el año 2026 culminará por encima de las 28.000 etapas totales de fractura, superando las estimaciones más optimistas formuladas a comienzos de año.
El mapa del subsuelo: Dónde se concentró la actividad
El análisis desagregado de las operaciones de YPF devela una fuerte concentración en sus activos de punta. La mayor parte de su programa se localizó en el legendario bloque Loma Campana, epicentro del shale oil, donde ejecutó 1.846 etapas. Le siguieron de cerca Lajas Este (1.594 etapas), La Caverna (1.525 etapas) y La Amarga Chica (1.237 etapas). Estos cuatro bloques constituyeron la columna vertebral de la operadora, complementada por perforaciones de crudo en Bajo del Toro Norte (284) y Narambuena (113). En el segmento del gas, YPF canalizó sus esfuerzos mediante los bloques Rincón del Mangrullo (262 etapas) y Aguada de la Arena (204 etapas).
Detrás de la compañía estatal, el mapa de operadoras mostró movimientos competitivos de relevancia. Pluspetrol se adueñó del segundo lugar del podio semestral al totalizar 1.797 etapas. La compañía balanceó su estrategia entre el crudo de Bajo del Choique (1.104 etapas) y el desarrollo de gas en el bloque estrella La Calera (693 etapas), afianzándose como un actor crucial del sector. Por su parte, Vista Energy ocupó la tercera posición con 1.545 etapas, volcadas de manera íntegra a sus objetivos de petróleo, con un foco centralizado en Bajada del Palo Oeste (922 etapas), secundado por Bajada del Palo Este (375) y Aguada Federal (248).
Competencia y diversificación en la Cuenca
La robustez de Vaca Muerta también se explica por la densidad de su tejido corporativo. Pampa Energía se posicionó en cuarto lugar al registrar 986 etapas, enfocando un abrumador 83% de sus operaciones en la ventana de petróleo de Rincón de Aranda (816 etapas) y destinando 170 etapas a la producción gasífera de Sierra Chata. Apenas unos escalones por detrás se situó Pan American Energy (PAE) con 962 etapas, ejecutando una sólida estrategia de desarrollo mixto en Coirón Amargo Sur Este (497), Aguada Picha Oeste (236) y Lindero Atravesado (229).

La lista de las grandes compañías se completó con el gigante del gas Tecpetrol, que sumó 793 etapas —apoyado fundamentalmente en las 652 fracturas del yacimiento insignia Fortín de Piedra—, seguido por Shell con 577 etapas (principalmente en Cruz de Lorena), TotalEnergies con 426 etapas (concentradas en Aguada Pichana Este), Chevron con 382 etapas en el bloque El Trapial, y Phoenix Global Resources con 306 etapas en Mata Mora Oeste.
Como nota destacada del periodo, el semestre marcó el ingreso formal y auspicioso de la operadora GeoPark al segmento no convencional de la cuenca, registrando sus primeras 119 etapas de fractura en Loma Jarillosa Este, ampliando el espectro de actores que apuestan al potencial geológico neuquino.
La consolidación de estos indicadores de eficiencia operativa e inversión corporativa no hace más que reconfirmar que Vaca Muerta ha superado su fase de promesa para convertirse en una realidad industrial de escala global. Con una infraestructura en franca expansión y una mirada crecientemente volcada a saldar la demanda externa, el subsuelo neuquino se planta sólidamente como el principal resguardo macroeconómico de la Argentina.