Pese al crecimiento macroeconómico, en la gestión Milei cerraron más de 26.000 empresas
Los datos se desprenden del último Monitor Mensual de Empresas elaborado por el centro de investigación Fundar, en base a los registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). El informe toma como punto de partida noviembre de 2023, mes en el que el líder libertario se impuso en el balotaje.

La tendencia contractiva lejos está de detenerse y muestra una fuerte aceleración en el último tramo. Solo en el último año, el país perdió 14.203 compañías, lo que evidencia que más de la mitad de los cierres totales se concentraron en los últimos 12 meses. Asimismo, durante el pasado mes de marzo bajaron sus persianas 2.011 firmas, encadenando un alarmante proceso de 18 meses consecutivos de caída.

Sectores y provincias: el mapa de la crisis
El impacto de la recesión y el cambio de modelo económico no afectó a todos los rubros por igual. De acuerdo al análisis sectorial de Fundar, las actividades más golpeadas en estos dos años y medio fueron:
Transporte y almacenamiento: lidera las pérdidas con la desaparición de 6.473 empresas.
Sector inmobiliario: registró el cierre de 3.796 firmas.
Construcción: sufrió la destrucción de 2.067 empresas, un rubro fuertemente afectado por la paralización de la obra pública y el freno de la actividad privada.
En el plano geográfico, la crisis del sector privado se siente con mayor fuerza en el interior del país. El ranking del retroceso empresarial desde noviembre de 2023 está encabezado por La Rioja (-17,4%), seguida por Catamarca (-12,7%), Chaco (-11,5%) y Tierra del Fuego (-11,5%).

Por su parte, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) no quedó exenta de la tendencia general, aunque con caídas más moderadas en términos porcentuales: la provincia de Buenos Aires registró una contracción del 3,4%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) mostró un retroceso del 2,4%.
El escenario en Chubut y la paradoja patagónica
Al poner la lupa sobre la región patagónica, el informe expone con crudeza el impacto en las economías locales. Chubut experimentó una contracción del 7,1% en su cantidad de empresas activas con empleo registrado desde el inicio de la gestión libertaria. La cifra revela cómo la recesión general, el incremento de los costos logísticos y la caída del consumo interno golpearon de forma directa al tejido de las pequeñas y medianas empresas provinciales.
La realidad chubutense contrasta fuertemente con la dinámica de la vecina provincia de Neuquén, que se transformó en la única excepción de todo el mapa nacional. Amparada por el blindaje y el fuerte dinamismo de los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta, Neuquén logró expandir su entramado empresarial un 2,0%. Para Chubut y el resto de los distritos del sur, en cambio, la constante de estos 28 meses ha sido el goteo persistente de persianas bajas y el achicamiento de las estructuras comerciales.
El consumo no acompaña el rebote macroeconómico
La masiva destrucción de unidades productivas expone una fuerte paradoja en la economía actual. Si bien los indicadores macroeconómicos mostraron un incremento interanual del 5,5% en la actividad general durante marzo, este repunte —explicado principalmente por sectores primarios o de capital intensivo— no logra derramar en la economía real.
El principal motor del mercado interno sigue apagado: las ventas minoristas acumulan un año entero en terreno negativo, registrando una retracción del 3,1% durante los primeros cinco meses de 2026. Sin consumo que sostenga la demanda, miles de pequeñas y medianas empresas continúan viéndose obligadas a asfixiar sus operaciones y liquidar sus estructuras, configurando un escenario de fragilidad laboral y productiva difícil de revertir en el corto plazo.