Altas multas a Boca y Cruzeiro

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) notificó una dura sanción económica de 100.000 dólares para Boca, en un fallo que ratifica la política de tolerancia cero ante las conductas discriminatorias en las competencias continentales.
miércoles 27 de mayo de 2026
La sanción que recibió Boca por actos racistas contra Cruzeiro y las medidas que deberá cumplir ante Universidad Católica (REUTERS/Tiago Trindade).
La sanción que recibió Boca por actos racistas contra Cruzeiro y las medidas que deberá cumplir ante Universidad Católica (REUTERS/Tiago Trindade).

La penalidad administrativa se originó a partir de los gestos racistas efectuados por un simpatizante local en las tribunas de La Bombonera, quien reaccionó de forma idéntica ante las provocaciones y ademanes xenófobos previos de un parcial de Cruzeiro de Brasil.

Ante la gravedad y reciprocidad de los hechos registrados por las autoridades del partido, el tribunal de disciplina del organismo sudamericano decidió aplicar el principio de equidad en la sanción, imponiendo también una multa idéntica de 100.000 dólares al club de Belo Horizonte.

Ambos expedientes sientan un severo precedente en la lucha contra la violencia verbal en las tribunas de la región.

 

Campaña de concientización frente a Universidad Católica

A raíz de este adverso panorama reglamentario y con el objetivo de mitigar futuras reincidencias que puedan derivar en la clausura parcial o total del estadio Alberto J. Armando, la dirigencia de Boca Juniors implementó un estricto protocolo de visibilización y concientización social durante el último compromiso internacional frente a la Universidad Católica de Chile.

La campaña, coordinada bajo el lema institucional "El respeto es titular", contempló un despliegue multiemisor en diversas plataformas y espacios físicos: difusión masiva de piezas gráficas y audiovisuales en todas las redes oficiales del club con 72 horas de antelación al cotejo frente a la escuadra trasandina; activación de la consigna en las pantallas gigantes y carteles electrónicos de La Bombonera desde dos horas antes del pitazo inicial.