El petróleo se mantiene firme en los 110 dólares tras amenazas de Trump a Irán

El barril de petróleo ronda los 110 dólares luego del ultimátum de Trump a Irán. Preocupación global por el suministro energético y el conflicto en Medio Oriente.
lunes 06 de abril de 2026
Los precios internacionales del petróleo se mantienen en torno a los US$110 este lunes, en medio del nuevo ultimátum de Donald Trump a Irán.
Los precios internacionales del petróleo se mantienen en torno a los US$110 este lunes, en medio del nuevo ultimátum de Donald Trump a Irán.

Los valores internacionales del petróleo mantienen una tendencia elevada este lunes, operando en la zona de los 110 dólares. La situación responde al nuevo ultimátum emitido por Donald Trump contra Irán ante el posible cierre del estrecho de Ormuz.

El crudo Brent, que sirve de referencia para el mercado europeo y gran parte de la industria global, cotiza actualmente en 109 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense y local, se posiciona en los 111 dólares.

Ambos indicadores reflejan una revalorización superior al 50 por ciento desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero. Previo a la ofensiva contra Teherán, el barril de Brent se comercializaba en valores cercanos a los 73 dólares.

La persistencia de los precios altos coincide con las advertencias de la administración estadounidense sobre posibles ataques a centrales eléctricas y puentes en territorio iraní. La Casa Blanca fijó este lunes como fecha límite para alcanzar un acuerdo.

El eje del conflicto se centra en la operatividad del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el tránsito de hidrocarburos a nivel mundial. La falta de conformidad de Irán podría derivar en nuevas acciones militares directas contra su sector energético.

Fracaso en las negociaciones de paz

En las últimas horas se registraron intentos de mediación por parte de países como Pakistán, Egipto y Turquía. La propuesta consistía en un alto al fuego por 45 días con el fin de avanzar hacia una resolución permanente del conflicto armado.

No obstante, el gobierno iraní rechazó la iniciativa a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores. Desde Teherán argumentaron que una tregua representaría únicamente una pausa para la reorganización de fuerzas, descartando garantías legales sólidas para su seguridad nacional.