Dejar pesos en el mercado para impulsar la actividad

El Gobierno impulsa un giro en la política monetaria para reactivar la economía a través de tasas negativas

Analistas y consultoras advierten un cambio de estrategia en el Banco Central, que permite una mayor liquidez en el mercado y rendimientos por debajo de la inflación con el objetivo de fomentar el crédito y apuntalar la actividad interna.
domingo 22 de marzo de 2026
Las tasas de interés en pesos cayeron con fuerza en las últimas semanas y ya se ubican por debajo de la inflación, un movimiento poco habitual que algunas consultoras describieron como el inicio de un giro en la política monetaria del Gobierno.
Las tasas de interés en pesos cayeron con fuerza en las últimas semanas y ya se ubican por debajo de la inflación, un movimiento poco habitual que algunas consultoras describieron como el inicio de un giro en la política monetaria del Gobierno.

 

Las tasas de interés en moneda nacional experimentaron una marcada reducción en las últimas semanas, situándose actualmente por debajo del ritmo inflacionario. Esta dinámica, poco frecuente en la economía local, es interpretada por diversos especialistas como el comienzo de una nueva etapa en la gestión monetaria del Gobierno del presidente Javier Milei. El propósito central de esta medida es otorgar un renovado impulso al financiamiento privado en un escenario de fragilidad en el consumo y preocupación por el incremento de la morosidad.

El vertiginoso descenso de los rendimientos

Tras alcanzar un techo de volatilidad antes de los comicios legislativos de octubre de 2025, momento en que los retornos anuales superaron el 100%, las tasas iniciaron una tendencia bajista acelerada. De niveles cercanos al 50% a fines del año pasado, la semana pasada se posicionaron en torno al 20%. Esta velocidad en el ajuste sugiere que no se trata únicamente de una estabilización financiera, sino de una transformación en las reglas de juego del mercado.

En el ámbito de las operaciones de rueda simultánea, utilizadas como referencia por el Banco Central, la tasa se ubica entre el 18% y el 20% nominal anual. Estas cifras contrastan con el 24,5% registrado en febrero y el 32,9% de enero, evidenciando una caída sistemática en el costo del dinero. Asimismo, las letras de capitalización (Lecap) muestran rendimientos mensuales de entre 2,2% y 2,4%, quedando por debajo de una inflación que promedia el 3%, lo que consolida un esquema de tasas reales negativas.

Cambios en la absorción de pesos y liquidez

La modificación en la política monetaria se origina en una nueva mecánica de intervención del Banco Central. Si bien la autoridad monetaria emitió pesos para adquirir más de US$3600 millones en lo que va del año, la estrategia de retirar ese excedente de circulación se ha moderado. Según informes de consultoras como Quantum, 1816 y PPI, el organismo continúa absorbiendo fondos pero en una escala menor, lo que incrementa la disponibilidad de moneda en el sistema y presiona los intereses hacia abajo.

Esta abundancia de recursos se refleja en el stock de operaciones de REPO a un día, que alcanzó los $4,2 billones recientemente. Ante un contexto de menor demanda de crédito por parte de privados y una mayor cautela de las entidades financieras debido al riesgo de impago, los bancos optan por derivar su liquidez hacia instrumentos del Tesoro Nacional.

El desafío de la morosidad y la economía real

La apuesta oficial por licuar deudas y fomentar el crédito ocurre en un momento crítico para la calidad de los activos financieros. Datos de Moody’s indican que la morosidad general escaló al 5,5% al cierre de 2025, con picos del 9,3% en el segmento de las familias y un 2,5% en el sector corporativo. La caída del salario real y la persistencia de tasas elevadas en meses previos contribuyeron a este deterioro.

Pese a que la base monetaria creció solo un 1,3% nominal entre diciembre y marzo —frente a una inflación del 9%—, lo que técnicamente mantiene un sesgo contractivo en términos reales, la percepción del mercado es que el equipo económico ha ido "all in" con la compresión de tasas. El titular del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo recientemente que el sistema todavía se rige primordialmente por el control de cantidades de dinero más que por la fijación de tasas, debido a la falta de profundidad del mercado financiero local.

Con información de La Nación.