Investigadores detectan moléculas clave para la vida en muestras del asteroide Ryugu

Científicos japoneses confirmaron el hallazgo de las cinco nucleobases del ADN en muestras del asteroide Ryugu. El descubrimiento refuerza la teoría de que los componentes para la vida llegaron desde el espacio.
miércoles 18 de marzo de 2026

Científicos de Japón confirmaron el hallazgo de las cinco nucleobases canónicas en fragmentos del asteroide Ryugu. Se trata de los componentes químicos fundamentales que integran el ADN y el ARN en todos los seres vivos.

El estudio fue publicado en la revista Nature Astronomy por un equipo de investigadores que analizó el material recolectado por la misión Hayabusa-2. Los resultados refuerzan la hipótesis de que los elementos químicos para la vida se formaron en el espacio.

Las muestras analizadas contienen adenina, citosina, guanina, timina y uracilo. Estos elementos son las piezas básicas que permiten el almacenamiento y la transmisión de información genética en la biología terrestre.

La investigación precisa que la presencia de estas moléculas en asteroides primitivos indica su capacidad para preservar compuestos orgánicos complejos. No obstante, los científicos aclararon que esto no implica la existencia de vida biológica previa en el cuerpo espacial.

Muestras de rocas carbonáceas recuperadas del asteroide Ryugu, que fueron sometidas a análisis químicos por miembros del equipo de materia orgánica soluble (SOM) de Hayabusa2

Misión espacial y recolección de muestras

La sonda Hayabusa-2 recorrió más de 300 millones de kilómetros hasta alcanzar el asteroide Ryugu. Durante su operación, logró recolectar cinco gramos de material rocoso que fueron trasladados a la Tierra en el año 2020.

El análisis de estas muestras garantiza la pureza de los resultados, ya que el material nunca estuvo expuesto a la atmósfera terrestre. De esta manera, se descarta cualquier tipo de contaminación por microorganismos o químicos de nuestro planeta.

Hayabusa2 captura imágenes de rocas tipo S inusualmente brillantes que se destacan del material tipo C más oscuro que constituye la mayor parte de Ryugu 

Vínculos con otros cuerpos celestes

Este descubrimiento se complementa con los datos obtenidos por la misión OSIRIS-REx de la NASA en el asteroide Bennu. En ambos casos, se identificaron las mismas bases genéticas, lo que sugiere una distribución generalizada en el sistema solar.

Los investigadores compararon los fragmentos con los meteoritos Murchison y Orgueil, hallados en el siglo XX. El estudio cruzado permitió observar variaciones químicas relacionadas con la historia de cada cuerpo celeste y su entorno de formación.

Una de las revelaciones más importantes del análisis es la relación entre la proporción de nucleobases y la concentración de amoníaco. Este compuesto es esencial para la síntesis de moléculas biológicas en ambientes prebióticos.

Según el equipo técnico, este hallazgo señala una vía de formación química previamente desconocida. La presencia de timina sugiere que los procesos químicos espaciales pueden ser más avanzados de lo que se estimaba en investigaciones anteriores.

Perspectivas sobre el origen de la vida

Los resultados fortalecen la teoría de la panspermia, que propone que los ingredientes básicos para la vida llegaron a la Tierra mediante impactos de asteroides. Este proceso habría ocurrido durante las etapas tempranas de la formación del planeta.

La detección universal de estas moléculas en diferentes asteroides carbonáceos pone de relieve el inventario orgánico del sistema solar. Estas sustancias habrían sustentado la evolución molecular que derivó en la aparición de los primeros organismos vivos.