Fútbol

Irán podría perderse el Mundial

La participación de Irán en el Mundial 2026 quedó envuelta en incertidumbre tras la escalada militar con Estados Unidos e Israel. Aunque la selección asiática ya está clasificada, el conflicto bélico abrió un escenario extremo: una eventual renuncia o exclusión que obligaría a la FIFA a reemplazarla mediante su reglamento oficial, a menos de cuatro meses del inicio del torneo.
domingo 01 de marzo de 2026

El certamen que organizarán Estados Unidos, México y Canadá aparece atravesado por un contexto político que excede al fútbol. Durante el fin de semana se registraron bombardeos sobre Teherán y otras ciudades iraníes, con decenas de víctimas fatales, mientras Irán respondió con ataques a bases militares estadounidenses en Medio Oriente.

La tensión internacional impactó de lleno en el deporte, ya que la liga local fue suspendida y las autoridades del fútbol iraní admitieron que la presencia en la Copa del Mundo ya no resulta segura.

El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, reconoció en la televisión estatal que “con lo que ocurrió hoy es improbable mirar con esperanza al Mundial”, aunque aclaró que la decisión final dependerá de las autoridades deportivas.

El problema central no solo responde al conflicto armado, sino también a las restricciones migratorias y de seguridad, debido a que los tres partidos del Grupo G están programados en territorio estadounidense, donde Irán debe enfrentar a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El reglamento de la FIFA contempla este tipo de situaciones. El artículo 6.2 establece que, ante la baja de una asociación participante, el Consejo del organismo puede sustituirla por otra federación y aplicar sanciones económicas que van desde 250.000 hasta 500.000 francos suizos, además de eventuales medidas disciplinarias.

En consecuencia, la plaza no quedaría vacante y el ente rector del fútbol mundial tendría potestad para designar un reemplazo siguiendo criterios deportivos y organizativos. El reglamento de la FIFA contempla medidas específicas ante conflictos bélicos y establece que la seguridad es un requisito innegociable para la realización de competiciones internacionales.

De acuerdo con los artículos 10 y 15 del Estatuto del organismo, una asociación miembro puede ser suspendida si existen riesgos extremos que impidan el normal desarrollo de los partidos o si el país anfitrión, en este caso Estados Unidos, no garantiza el ingreso de una delegación por motivos de seguridad nacional.

Antes de llegar a una eventual expulsión, también existe una alternativa intermedia ya aplicada en situaciones similares: la designación de sedes neutrales, lo que permitiría que Irán dispute sus partidos de la fase de grupos en México o Canadá, evitando jugar en territorio estadounidense.

El secretario general, Mattias Grafström, aseguró que el organismo sigue la evolución del conflicto y mantiene como prioridad un Mundial seguro con las 48 selecciones participantes. Sin embargo, el calendario ajustado incrementa la preocupación y obliga a evaluar alternativas, entre ellas sedes neutrales fuera de Estados Unidos.

 

El posible reemplazante del equipo iraní

 

En medio de la escalada militar tras los bombardeos cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos, y en un contexto de máxima tensión diplomática internacional, comenzó a instalarse la posibilidad de que la Selección de fútbol de Irán no participe del Mundial 2026.

Aunque no existe una confirmación oficial, el escenario geopolítico actual abre un interrogante reglamentario inmediato: ¿quién ocuparía su lugar en caso de exclusión?

Según la normativa de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), ante la baja de un seleccionado ya clasificado, el cupo no queda vacante, sino que debe reasignarse al mejor equipo asiático ubicado en el ranking que no haya conseguido la clasificación directa. Bajo ese criterio, la principal candidata sería la Selección de fútbol de Irak, siempre que encabece la lista de los no clasificados.

Sin embargo, la situación no es tan sencilla. Irak está en el repechaje internacional rumbo al Mundial, lo que introduce una variable clave en la definición. Si la eventual exclusión de Irán se confirma antes de que finalice ese proceso, la AFC podría otorgarle directamente la plaza por ranking, pero si la decisión llega más adelante, el escenario se vuelve más complejo.

En ese caso, la FIFA podría optar por una solución deportiva en lugar de administrativa. Una alternativa sería que el cupo vacante se defina entre equipos del repechaje intercontinental, incluso organizando un partido adicional entre los perdedores de esa instancia para determinar al reemplazante.

Por ahora todo se mantiene en el terreno de la especulación, pero el conflicto en Medio Oriente ya trasciende lo político y amenaza con impactar en el calendario futbolístico global. Si finalmente Irán no puede participar, la definición de su reemplazo dependerá del momento y del criterio que adopten las autoridades del fútbol mundial.