Césped y luz para Nueva Generación
La jornada reunió a vecinos, familias, dirigentes, exjugadores y autoridades municipales, quienes compartieron un acto que no solo celebró una mejora en infraestructura, sino también la consolidación de un proyecto comunitario que nació en 1997 y que, con el paso de los años, se transformó en un espacio de referencia para cientos de chicos y chicas.
La historia del club comenzó a gestarse cuando funcionaba la escuela de fútbol “Nicola Tula”. De aquella experiencia formativa surgió la idea de crear una institución que diera continuidad y contención a los jóvenes del sector. El 4 de enero de 1997 se fundó oficialmente el Club Nueva Generación, cuyo primer presidente fue Daniel “Palito” Brooks.
El primer partido oficial se disputó en marzo de ese mismo año en la cancha del Club Portugués, en tiempos en que el sueño de tener un espacio propio parecía lejano. Sin embargo, en julio de 1997 la institución logró acceder al predio que hoy es escenario de este crecimiento sostenido.
Los inicios estuvieron marcados por el sacrificio y la voluntad colectiva. Los entrenamientos se realizaban en el Cordón Forestal, en un terreno que los propios chicos bautizaron como “la cancha de los caños rojos”. Allí, entre improvisaciones y entusiasmo, comenzó a forjarse una identidad que se sostuvo en el tiempo gracias al compromiso de familias enteras.
Crecimiento y diversificación
Con el transcurrir de los años, el club fue ampliando su horizonte. En 2010, Armando Tula junto a Rodrigo Cosignani impulsaron una nueva etapa institucional, entendiendo que la entidad debía trascender el fútbol y ofrecer más alternativas deportivas.
Así se sumaron disciplinas como handball y vóleibol, consolidando a Nueva Generación como un espacio integral, donde el deporte se convirtió en herramienta de formación, inclusión y desarrollo social.
A lo largo de este proceso, distintas gestiones municipales acompañaron con obras de infraestructura, como la construcción de vestuarios y mejoras en el predio. La concreción del césped sintético y la iluminación representa ahora un salto cualitativo que permitirá optimizar los entrenamientos, ampliar horarios y mejorar las condiciones de competencia.
Estadio “Armando Tula”
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el anuncio de que el predio pasará a denominarse Estadio Armando Tula, en homenaje al histórico dirigente que impulsó la conformación y el crecimiento del club como espacio de contención para los chicos del barrio.
El reconocimiento fue recibido con emoción por parte de Tula, quien recordó los primeros años de trabajo y agradeció el acompañamiento de las familias y de las distintas gestiones municipales. “Todo lo que se aporta al deporte vuelve multiplicado en beneficios para la comunidad. Somos agradecidos y vamos a seguir trabajando con la misma pasión”, expresó.
Durante el acto, el intendente Othar Macharashvili destacó que la obra forma parte de una política pública que busca fortalecer a las instituciones deportivas como ámbitos de formación y contención.
El jefe comunal remarcó que cada inversión en infraestructura impacta directamente en la calidad de vida de los vecinos y aseguró que el acompañamiento continuará con nuevos proyectos en distintos sectores de la ciudad, entre ellos el Centro de Encuentro y el SUM del barrio 30 de Octubre.
En la misma línea, el presidente de Comodoro Deportes, Hernán Martínez, subrayó que la planificación en materia deportiva es una decisión estratégica. “Invertir en un club es invertir en comunidad. No se trata solo de recursos materiales, sino de sostener proyectos que forman personas y generan sentido de pertenencia”, señaló.
Por su parte, el actual presidente del club, Marcos Frank, definió la inauguración como “un día histórico” y valoró el esfuerzo colectivo que hizo posible la obra. “Cada mejora que se concreta es una oportunidad más para que nuestros chicos crezcan en un entorno sano, con valores y acompañamiento”, afirmó.
Un nuevo capítulo
La nueva cancha con césped sintético y luminarias no solo mejora la infraestructura deportiva, sino que abre un nuevo capítulo en la vida institucional de Nueva Generación.
Permitirá ampliar horarios de entrenamiento, albergar competencias en mejores condiciones y seguir fortaleciendo el rol social que el club desempeña desde hace casi 30 años.
En tiempos complejos desde lo económico y social, la concreción de esta obra se convirtió en un símbolo del trabajo articulado entre Estado y comunidad. Nueva Generación, aquel sueño nacido en 1997, reafirma hoy su lugar como espacio de pertenencia, formación y esperanza para el barrio y para toda la ciudad.