Kickboxing. El “Terrible” Cheuque

“Es algo que esperé toda mi vida”

“Siento una felicidad tremenda… es como si todavía estuviera soñando”. Con esas palabras y envuelto en emoción, Erick “El Terrible” Cheuque describió una noche más que trascendente.
martes 18 de noviembre de 2025

Recién consagrado campeón mundial UMKA de K-1 hasta 64 kilos, el pibe humilde de barrio que creció improvisando entrenamientos y sorteando obstáculos, levantó su primer cinturón mundial en un Gimnasio Municipal.

“Tener el cinturón en mis manos es algo que esperé toda mi carrera. Ganamos por abandono en el cuarto round y me sentí muy cómodo, más que en todas mis otras peleas”, agregó el flamante campeón”.

En la Gala Mundial de kickboxing y K-1 y con la expectativa de una gran cantidad de público, se enfrentó al mexicano Berty “El Guerrero” Arce, un experimentado peleador boliviano con rodaje y varios títulos a cuestas.

Desde el primer round, Cheuque marcó territorio con una seguridad notable y conectó combinaciones limpias que fueron desgastando a su rival.

El abandono de Arce en el cuarto round fue un desenlace evidente para el dominio mostrado por Cheuque durante la pelea. Con esa victoria, cerró un año redondo: invicto, activo y siempre creciendo.

 

 

“Cierro el año como quería y de la mejor manera. Con mi equipo seguramente nos tomemos un descanso, pero vamos a seguir entrenando de a poco para no perder el foco. El año que viene, la primera pelea que aparezca, ahí vamos a estar”, remató el campeón, ya pensando en lo que viene.

En su rincón, su entrenador Mauro Muñoz lo alentó y guio siempre y que sobre el gran logo resumió: “Constancia, disciplina, lealtad. Este sueño nació en un barrio donde no siempre se puede, donde se improvisa, donde a veces un nutricionista te dice qué comer y vos no tenés los medios. Pero nunca bajó los brazos. Muchas veces se pelea por el dolor que uno lleva adentro. Hoy toca disfrutar”.

Y disfrutaron. El público, su equipo, su familia, y sobre todo él: el chico que entrenó con lo que había, que apostó al kickboxing como refugio y que encontró en el esfuerzo una forma de vida.

 

 

La velada organizada por Team Antileo ofreció una cartelera de lujo con peleadores de Chile, Bolivia y Argentina, pero la noche, sin dudas, tuvo dueño. Cheuque no solo ganó un título: rompió una barrera histórica para Comodoro Rivadavia, que por primera vez tiene un campeón mundial de kickboxing UMKA.