Caleta Córdova 0 - Talleres 0
Poco fútbol y una desgracia
En la cancha de USMA, Caleta Córdova y Talleres empataron sin goles en un partidos con escasas chances de gol. En el inicio del segundo tiempo, Jorge Gordillo sufrió una fractura en la base del peroné y la ambulancia tardó más de una hora en llegar al campo de juego.
A pesar de la tarde apacible y atractiva como para presenciar un buen momento de fútbol, en esta ocasión, la presunción no se terminó de concretar.
Sucede que Talleres venía de ganarle a Ferro y Caleta Córdova con el antecedente de un buen torneo en el Apertura. La posibilidad de ser testigo de un juego interesante, se terminó diluyendo poco a poco.
Hubo apenas una situación de gol por cada lado en todo el partido. Una en cada tiempo. La de Caleta Córdova fue en la fracción inicial con un cabezazo de Lautaro Banegas que se fue apenas ancho, mientras que en Talleres, Juan Beleiro no pudo conectar bien un centro de Federico Leguiza, ya en el complemento.
Pero el empate queda aún más minimizado ante la desgracia de una fractura. Recién arrancaba el segundo tiempo y en una pelota dividida, Jorge Gordillo va abajo con tanto infortunio que un rival -no viene al caso mencionar su nombre- también cae sobre las piernas del volante de Talleres. El pie izquierdo queda trabado y se escucha el ruido fatídico, el de la fractura.
Los gritos desesperados de Gordillo estremecieron a todos, a los de adentro y también a quienes estaban alrededor del campo de juego. Quienes se acercaban al lugar del infortunio, se tomaban la cabeza, delatando con esos gestos corporales, la gravedad de la lesión.
Salida en camilla y una espera larguísima para que una ambulancia lo traslade hacia una clínica céntrica. Los dirigentes de Talleres digitaban cada 30 segundos los contactos del seguro correspondiente, que tardó una eternidad en dar la respuesta adecuada.
Tarde apacible, pero negra para quienes más allá de un ver un buen o mal juego, abogan para que los protagonistas terminen sanos.