“Nacho” Montenegro recargó energías y le apunta a Asia
“Estoy muy contento de estar acá, en la ciudad del viento, que es mi ciudad. Disfruto mucho poder compartir con mi familia y mis amigos. No es habitual que esté en esta época del año, así que lo estoy aprovechando al máximo”, comentó el joven radatilense, que recientemente pariticipó como piloto invitado en los tradicionales 200 kilómetros de Buenos Aires del TC2000.
Sobre su experiencia en esa competencia especial, expresó: “Fue algo muy lindo, pero también una presión extra por correr con el auto del campeón. Lamentablemente, fue un fin de semana complicado, aunque estoy muy agradecido al equipo Honda Argentina, la marca que me vio nacer y con la que siempre corrí”.
En la clasificación, Montenegro tuvo un destacado rendimiento: “Leo (Pernía) hizo una gran vuelta y logramos la pole, pero fue un día atípico, con mucha lluvia. Aprovechamos cuando la pista estaba seca, aunque después se complicó. Tuvimos problemas con los frenos, no funcionaba el limpiaparabrisas ni el ‘zorrino’, y fue muy difícil manejar en esas condiciones. Esa noche me fui con mucha bronca porque el auto tenía mucho potencial”.
Al día siguiente regresó con toda la intención de “revancha” y lo estaba consiguiendo, “largamos décimos por una sanción, pero ya en la segunda vuelta estaba tercero. Mi objetivo era cuidarle el auto a Leo, pero se nos rompió cuando veníamos con una buena estrategia. En los 200 kilómetros siempre nos pasa algo: llegamos a estar segundos y, por distintos motivos, no se nos da. Esperamos tener otra oportunidad”.
También se refirió al nuevo formato de competencia del TC2000: “Fue raro. Todos dicen que soy joven, pero me considero más clásico. Me hubiese gustado que el invitado tuviera más protagonismo, con una clasificación propia. Para las carreras normales me gusta la largada lanzada, porque te desafía como piloto, pero en los 200 km el sistema no me convenció”.
Una temporada exigente en el World Tour
Montenegro realiza una destacada actuación en el campeonato mundial. “La primera vez que salí fue en México. Después de la clasificación pensé que iba a quedar octavo o noveno, pero terminé segundo, detrás de mi compañero. Así arrancó el año y desde entonces venimos firmes”, relató.
Actualmente, se ubica séptimo, aunque considera que “la posición es un poco mentirosa”. “En los formatos con tres carreras dependés mucho de la primera. Si no te va bien ahí, casi que te quedás sin chances. En México largué cuarto, pero se rompió la suspensión y se me salió la rueda trasera. Luego remonté, pero los puntos fuertes ya se habían perdido. Algo parecido pasó en Valencia: me chocaron en la primera vuelta, se rompió todo el auto y tuve que largar último las dos siguientes. Perdí muchos puntos”.

De todos modos, se muestra satisfecho con su rendimiento: “Venimos de hacer podio en Australia y en Portugal, y eso me deja contento, aunque sé que podemos estar un poco más adelante. Somos un equipo que va siempre al límite, pero todavía estamos un paso atrás de Lynk & Co y Hyundai, que por ahí tiene pueden mejorar en el final. Hay que estar atentos,”.
Montenegro valoró además el trabajo en equipo: “En Australia, por ejemplo, Esteban Guerrieri iba segundo y me puse tercero para cuidarlo. Sé cuál es mi rol y trato de ayudar al equipo para sumar la mayor cantidad de puntos”.
Objetivos y futuro
El piloto comodorense se prepara para afrontar cuatro semanas muy exigentes con las fechas de Corea y China: “Van a ser carreras duras, tanto en lo físico como en lo mental. Mi objetivo es poder alcanzar el quinto lugar del campeonato. Estoy muy motivado y venir a Argentina me hizo muy bien, recargué energías y tengo todas las ganas de conseguir una victoria”.
De cara al 2026, todavía no tiene definido su futuro, aunque adelantó que “hay varios ofrecimientos. Mi objetivo es seguir en el exterior, pero también hay propuestas para correr en Argentina. Veremos qué camino tomamos. Estoy tranquilo, pero con muchas expectativas”, señaló.
Su relación con Franco Colapinto
Montenegro también recordó con afecto a Franco Colapinto, el piloto argentino en la Fórmula 1: “Compartimos mucho en el karting, viajamos juntos al exterior y corrimos varios mundiales. A veces llegábamos un jueves y empezábamos a correr el viernes, mientras los demás llevaban días de práctica, pero igual nos iba bien”.
Entre risas, recordó una anécdota: “Franco siempre fue muy bueno, pero también un personaje. Hacía muchas bromas y algunas pesadas, me acuerdo de que ponía cosas en los bolsillos para que sonaran las alarmas en los shoppings. Era bravo, pero tengo los mejores recuerdos de él. Me pone muy contento cómo le está yendo; no hay mejor representante que él”.