Nacional e internacional

Rojo sangre

Independiente emitió un comunicado enérgico rechazando la violencia entre hinchadas tras la suspensión y cancelación del partido contra Universidad de Chile por la Copa Sudamericana.
viernes 22 de agosto de 2025

Tras la suspensión y posterior cancelación del partido frente a Universidad de Chile por la Copa Sudamericana, originados por hechos sangrientos por parte de las dos hinchadas, Independiente emitió un duro comunicado en el que repudió los sucesos de violencia ocurridos en el estadio Libertadores de América – Ricardo E. Bochini.

La institución de Avellaneda detalló que los incidentes se originaron en el sector visitante, donde se atacó el sistema de cámaras de seguridad, se destruyeron instalaciones y se utilizaron escombros y pirotecnia como proyectiles contra socios locales.

 

 

El “Rojo” explicó que, desde el inicio de los disturbios, activó los protocolos de seguridad en coordinación con las autoridades y la Conmebol, brindando asistencia médica a los heridos y colaborando con la investigación.

Además, subrayó que continuará aportando todas las pruebas disponibles y se pondrá a disposición de los damnificados. “Rechazamos toda forma de violencia, provenga de quien provenga”, enfatizó la dirigencia en el escrito.

La institución también adelantó que exigirá sanciones para los responsables de los desmanes y reclamará los daños materiales ocasionados en sus instalaciones. En ese sentido, se informó que el presidente y el secretario general del club viajaron a Paraguay para representar a Independiente en las reuniones con Conmebol y resolver las implicancias deportivas de lo sucedido.

 

 

En su mensaje final, el club buscó transmitir tranquilidad a sus socios e hinchas, a quienes reconoció como principales damnificados por lo ocurrido: “Nuestro compromiso es cuidar a nuestra gente”, expresaron las autoridades, al tiempo que remarcaron que se trabajó en conjunto con Conmebol, Aprevide, la Policía Bonaerense y Carabineros de Chile para garantizar la seguridad, aunque el operativo no alcanzó para contener la violencia desplegada. “Somos Independiente. La violencia no nos representa”, concluyó el comunicado.

 

El presidente de la U contra el Rojo

 

Luego de la suspensión del partido entre Universidad de Chile e Independiente por los violentos disturbios en el estadio Libertadores de América, el presidente de Universidad de Chile, Michael Clark, se presentó ante los medios y dejó declaraciones cargadas de preocupación y críticas.

“Lo que pasó hoy es una tragedia y todo el mundo lo vio. Veníamos a ver un partido de fútbol y mira en lo que estamos metidos. Estamos intentando recabar información, pero no hay mucha disponible”, expresó en el inicio de su testimonio.

Clark remarcó la incertidumbre que se vive en torno al estado de los hinchas de la “U”, muchos de los cuales resultaron gravemente heridos en los enfrentamientos: “Las imágenes son muy fuertes. No sabemos si hay gente herida y tampoco tenemos la certeza de que haya gente muerta. No hay mucha claridad y estamos muy preocupados. Lo primero es saber cómo está nuestra gente y luego veremos qué pasó”, poniendo en primer plano la salud de los afectados por la violencia.

El dirigente también respondió a las declaraciones de Néstor Grindetti, presidente de Independiente, quien responsabilizó a Universidad de Chile por los desmanes y pidió sanciones contra el club trasandino.

“Escuché sus palabras y me sorprenden. No es el minuto de hablar de eso. Hay un club organizador y nosotros no lo somos. No ubicamos a la gente ni tuvimos nada que ver con los sistemas de seguridad. Encuentro que poner a una barra en una segunda bandeja con gente abajo, sin reja, quizás no era lo mejor, pero no es el momento para discutirlo”, afirmó con dureza Clark.

 

 

En ese sentido, el presidente de la “U” cuestionó el rol organizativo de Independiente y la falta de resguardo policial en el sector visitante: “Cuando ellos fueron a Santiago no les pasó nada: la seguridad estuvo ahí, las barras estaban separadas, había guardias y policías. Hoy día, en Avellaneda, las barras estaban juntas, no había mallas, no había guardias ni policías. Cuando desalojan a la gente de la ‘U’ y quedan unos pocos, se meten 100 o 150 personas y empiezan a agredirlos, y no aparece nadie. Es muy lamentable”.

Por último, Clark aseguró que están en contacto con el gobierno chileno y el Ministerio del Interior, y que en su debido momento defenderán los intereses deportivos de la institución.

 

 

Sin embargo, insistió en que “hoy lo más importante es nuestra gente, los heridos, y que todos puedan volver a sus casas”.

Clark concluyó con un mensaje crítico hacia la conducción del club argentino: “Estar preocupados de los puntos y de quién tuvo la culpa, ante lo que vimos, no corresponde. Habla muy mal de ellos y es una muestra de deshumanización”.