Copa Sudamericana
Conmebol dio por cancelado el partido entre Independiente y la Universidad de Chile
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anunció en la madrugada de este jueves la cancelación definitiva del partido entre Independiente y la Universidad de Chile, correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
La decisión se tomó tras los graves incidentes registrados en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, donde una batalla campal en las tribunas obligó a suspender el encuentro al inicio del segundo tiempo.
Según informó el organismo, la medida se adoptó por la “falta de garantías de seguridad” del club local y de las autoridades.
El futuro de la serie, en manos de la Conmebol
Con la cancelación, el pase a cuartos de final ya no se definirá en la cancha. Toda la documentación será elevada a los órganos judiciales del ente sudamericano, que deberán resolver el caso. La Comisión Disciplinaria tendrá la última palabra y podría aplicar sanciones severas a ambos clubes.
Cómo se desataron los incidentes
Los disturbios comenzaron cuando un grupo de hinchas chilenos en la tribuna Pavoni Alta robó una bandera de Independiente, la prendió fuego y lanzó proyectiles hacia la parcialidad local. Varios simpatizantes resultaron heridos.
Ante la violencia, el árbitro envió a los jugadores a los vestuarios. Sin embargo, la tensión escaló aún más cuando barras de Independiente ingresaron a la tribuna visitante y golpearon brutalmente a los hinchas rivales, desnudando a algunos de ellos. En medio del caos, varios simpatizantes chilenos se arrojaron desde las gradas para escapar de las agresiones.
Lo que dejó la cancelación del partido
La Conmebol ya dejó en claro: el partido no se jugará y la definición pasará a manos del Tribunal de Disciplina.
Heridos y detenidos: Al menos 10 personas resultaron heridas y hubo 90 detenidos tras los disturbios.
Cómo empezó el caos: Hinchas de la U. de Chile, desde la tribuna alta, arrojaron proyectiles (palos, botellas y butacas) hacia los simpatizantes locales, lo que desató la feroz respuesta de la barra de Independiente.
Cruces y críticas:
- Néstor Grindetti (presidente de Independiente) calificó de “repudiable” la actitud de los chilenos y denunció destrozos en baños.
- Michael Clark (presidente de la U) aseguró que “el fútbol pasa a un segundo plano”.
- El presidente chileno, Gabriel Boric, cuestionó la violencia de las barras y la “irresponsabilidad en la organización”, y ordenóma su embajador asistir a los heridos.
- El partido: Suspendido a los 48 minutos, con el marcador 1-1.
- Lo que viene: El caso quedó en manos del Tribunal de Disciplina de la Conmebol, que definirá el futuro de la serie y las sanciones para los clubes.
Con información de NA